Síguenos

¿Qué estás buscando?

México

“Operativos no son show, son diálogo”; da Sheinbaum cátedra a Rojo de la Vega

Visitas

• Pide no hacer shows en operativos para reordenar a comerciantes
• Enfatiza que las complicaciones se resuelvan a través del diálogo
• Originó falta de heroínas en libros de texto desacuerdo con Arriaga

Juan R. Hernández

Ciudad de México.- En la mañanera no hubo estridencias, pero sí mensaje. Intentaron victimizar a Alessandra Rojo de la Vega tras el operativo en San Cosme y la presidenta Claudia Sheinbaum terminó dándole cátedra de cómo se gobierna… sin show.

El Salón Tesorería escuchó el tema como quien repasa una vieja lección. La mandataria marcó distancia del espectáculo en redes y puso el acento donde duele: gobernar no es transmitir en vivo, es sentarse a dialogar.

“No tiene por qué estigmatizarse ni hacer un show”, soltó, en referencia al enfrentamiento entre comerciantes y la edil de Cuauhtémoc.

Sin mencionar directamente a Rojo de la Vega, Sheinbaum recordó su paso por Medio Ambiente, Tlalpan y el Gobierno capitalino. Habló del Centro Histórico, de los nudos, de las tensiones, pero también de las mesas de trabajo. “Se trabaja, se hace diálogo. Siempre hay complicaciones”, dijo con tono de profesora que no necesita elevar la voz para fijar postura.

El mensaje fue claro: el comercio en vía pública debe ordenarse, sí, pero sin estigmatizar a familias que llevan décadas viviendo de eso. “¿Qué necesidad de esos operativos con redes sociales?”, remató.

En tiempos de likes y confrontación, la presidenta apostó por la política como ejercicio de comunicación y visión.

El segundo round fue educativo. Sobre la salida de Marx Arriaga de Materiales Educativos de la SEP, Sheinbaum reconoció su labor en la Nueva Escuela Mexicana, pero fue contundente: “Los libros de texto no son patrimonio de una persona”. El desencuentro, reveló, surgió por la inclusión del papel de las mujeres en la historia nacional, eje central de su administración. “La mayor parte de los libros tienen héroes, pero no heroínas”, subrayó.

Se le ofreció un consulado y otras opciones, dijo, pero insistió en que el movimiento debe mejorar y transformarse. Incluso admitió que no estuvo de acuerdo con la forma en que se le notificó su salida, aunque defendió el diálogo y el derecho a acudir a tribunales.

Y sobre el libro de Julio Scherer, “Ni venganza ni perdón”, la respuesta fue fría: no lo leerá. “No creo que tenga mucho impacto, si lo tiene será en X y en el círculo rojo”, atajó, al tiempo que reivindicó la consecuencia dentro del movimiento.

Te puede interesar

Advertisement