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REDACCIÓN
Salir a trabajar se convirtió en un acto de alto riesgo. La mañana de este martes, una maestra fue brutalmente asaltada en la colonia San Rafael, en Tultepec, cuando se dirigía a su jornada educativa.
A plena luz del día y a metros de una escuela, sujetos encapuchados la interceptaron, la rodearon y la sometieron con violencia para arrebatarle su automóvil.
La agresión fue directa y despiadada. Ante la resistencia, los delincuentes la golpearon en la cabeza con un arma de fuego, dejándola herida sobre el pavimento. Las manchas de sangre quedaron como testimonio del ataque, mientras los agresores escapaban rumbo a San Pablito sin que autoridad alguna lograra detenerlos. Minutos después, la zona quedó sumida en el miedo y la indignación.
Vecinos relatan que no es un hecho aislado. “Aquí ya no importa la hora ni el lugar; asaltan frente a escuelas y nadie aparece”, denunció un residente, visiblemente consternado. Padres de familia aseguran que la inseguridad ha alterado rutinas, obliga a cambiar horarios y mantiene a la comunidad en alerta permanente.
La víctima fue atendida médicamente, pero el daño trasciende lo físico. Para la comunidad, el ataque simboliza el abandono institucional y la falta de prevención en zonas educativas. “Si atacan a una maestra cuando va a trabajar, ¿qué podemos esperar los demás?”, cuestionó otra vecina.
Habitantes exigen patrullajes constantes, cámaras funcionales y una respuesta real que vaya más allá de comunicados. La agresión no solo vulneró a una docente; golpeó la confianza colectiva y expuso que, en Tultepec, la violencia ya se impone incluso donde debería prevalecer la seguridad y el respeto.