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Aunque vecinos comienzan a separar residuos, trabajadores de limpia advierten que unidades obsoletas y falta de mantenimiento, dificultan cumplir con el programa
JAVIER LETHER
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.–Desde el 1 de enero de 2026 entró en vigor en la Ciudad de México el nuevo esquema obligatorio de separación de residuos, que exige a la población entregar por separado basura orgánica e inorgánica con el objetivo de facilitar el reciclaje.
Sin embargo, trabajadores del servicio de limpia de Iztapalapa, Álvaro Obregón y Xochimilco señalaron a Diario Basta que, pese a que una parte de la ciudadanía ya comenzó a separar sus desechos, la falta de camiones adecuados y el deterioro del parque vehicular, dificultan la correcta aplicación del programa en varias alcaldías.
Julio César, trabajador del servicio de limpia en Iztapalapa desde hace 17 años, explicó que incluso han tenido que adaptar las unidades con recursos propios para intentar cumplir con el nuevo esquema.
“Nosotros tuvimos que adaptar el camión con dinero de nuestra bolsa porque la alcaldía no nos dio apoyo. Si se descompone, también tenemos que repararlo nosotros y a veces perdemos hasta dos semanas de servicio”, relató
El trabajador detalló que, cuando una unidad con divisiones falla, otros camiones sin separación interna deben recoger los residuos mezclados para evitar la acumulación de basura en las colonias.

También reconoció que, aunque cada vez más vecinos separan sus residuos, todavía hay quienes no lo hacen, y se molestan cuando se les pide cumplir con el esquema, por lo que en ocasiones los trabajadores optan por recibir la basura mezclada para evitar conflictos y montones de desechos en la vía pública.
En contraste, recolectores de Álvaro Obregón indicaron que el programa comienza a mostrar avances, ya que un mayor número de vecinos entrega la basura separada.
“Si no la separan, ya no se las recibimos. La mayoría ya la entrega dividida y eso ayuda al trabajo”, explicó uno de los trabajadores, aunque admitió que no todas las unidades cuentan con divisiones internas, lo que complica mantener separados los desechos durante la recolección.
En Xochimilco, trabajadores coincidieron en que el principal problema es la falta de camiones suficientes para cubrir todas las rutas. Aseguraron que se les ha informado que no hay presupuesto para ampliar el parque vehicular, lo que provoca retrasos y afecta el servicio cuando alguna unidad queda fuera de operación.
Pese a las dificultades, los trabajadores reconocieron que el nuevo esquema ha generadomayor conciencia ciudadana, aunque advirtieron que su funcionamiento dependerá de la renovación y el mantenimiento adecuado de las unidades de recolección.