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REDACCIÓN
Desde el amanecer, vecinos y familias de Los Reyes La Paz instalaron un bloqueo total en la carretera federal México–Texcoco, a la altura del CONALEP, interrumpiendo la circulación en ambos sentidos.
Con vehículos atravesados y la presencia constante de manifestantes, la vialidad quedó convertida en un muro de inconformidad que refleja una exigencia largamente postergada.
El reclamo apunta directamente a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México. De acuerdo con los inconformes, diversas denuncias presentadas por hechos que vulneran la seguridad de la comunidad no han tenido seguimiento ni respuesta.
“Hemos tocado puertas y nadie nos escucha; el silencio también es violencia”, expresó una vecina, quien pidió el anonimato por temor a represalias. La consigna se repite entre carteles y consignas: diálogo inmediato y acciones concretas.
Las consecuencias del cierre se sintieron de inmediato. Kilómetros de filas inmovilizaron el transporte público y de carga, mientras automovilistas, trabajadores y estudiantes quedaron atrapados sin rutas alternas ni información oficial. El caos vial expuso la dependencia regional de esta arteria y el costo social de la inacción institucional.
Elementos de seguridad permanecieron en la zona sin que se concretara una mesa de diálogo. La molestia creció entre conductores varados y manifestantes, alimentada por la falta de interlocución. Para los vecinos, el bloqueo no es un fin, sino un último recurso: advirtieron que mantendrán el cierre hasta que la FGJEM atienda sus demandas.
La protesta deja claro que, en Los Reyes La Paz, la justicia pendiente empuja a la comunidad a ocupar la carretera para ser vista y escuchada.