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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La madrugada volvió a ser aliada del delito en Teoloyucan. Mientras el municipio dormía, un grupo de sujetos forzó la cortina metálica de una Tienda 3B ubicada sobre la avenida Zumpango, ingresó por la fuerza y sustrajo diversa mercancía antes de huir sin ser detenido.
El hecho ocurrió en las primeras horas del viernes y dejó daños visibles en el establecimiento, además de la sensación de vulnerabilidad entre comerciantes y vecinos de la zona. El robo, ejecutado con violencia y planeación, es un reflejo del clima de inseguridad que desde hace meses denuncian las familias de esta demarcación, donde los asaltos a negocios se han vuelto recurrentes.
Habitantes de la cabecera municipal advierten que el problema va más allá de un solo atraco. Señalan que la venta de drogas se realiza abiertamente en calles y esquinas, sin temor a la autoridad, y que esta normalización del delito ha deteriorado la vida comunitaria. “Ya no es raro ver cómo operan, lo preocupante es que nadie interviene”, lamenta un vecino.
A este escenario se suma la crisis interna de la policía municipal. En días recientes, elementos de la corporación se manifestaron frente a la presidencia para denunciar presuntos abusos de mando y exigir cambios en la estructura de seguridad, lo que ha profundizado la desconfianza ciudadana hacia el gobierno encabezado por Luis Domingo Zenteno Santaella.
Para las familias de Teoloyucan, el robo a la tienda es un ejemplo claro de la inseguridad que enfrentan a diario.
La ausencia de patrullajes efectivos y de resultados concretos mantiene al municipio en una espiral de miedo, donde cada cortina forzada confirma que el delito avanza mientras la protección pública retrocede.