Visitas
REDACCION
GRUPO CANTÓN
Con un llamado a la disciplina y al cierre de filas, la dirigencia de Morena en el Estado de México exigió a su bancada local aplazar cualquier aspiración política rumbo a 2027 y concentrarse en el trabajo legislativo.
El mensaje fue el eje de la plenaria partidista realizada los días 28 y 29 de enero, en un contexto donde el calendario electoral empieza a tensar la vida interna del partido.
La presidenta estatal, Luz María Hernández Bermúdez, sostuvo que los 39 diputados morenistas deben priorizar la agenda social y acompañar sin fisuras las políticas del gobierno estatal encabezado por Delfina Gómez Álvarez, así como el proyecto federal de la Cuarta Transformación. En su balance, defendió la actuación del grupo parlamentario, al asegurar que ha alcanzado una productividad del 92%, y rechazó que existan facciones o disputas internas.
El llamado no fue casual. En un partido hegemónico, las candidaturas anticipadas y los posicionamientos personales, suelen emerger con fuerza conforme se aproxima la sucesión. La dirigencia buscó, así, contener la competencia temprana y enviar una señal clara: el tiempo de las aspiraciones aún no llega y cualquier intento por adelantarlo será leído como un acto de división.
El objetivo político es inequívoco: preservar una imagen de cohesión y control interno, blindar a los gobiernos en turno y evitar fracturas que erosionen el discurso de unidad. En Morena, el mensaje quedó claro: primero la lealtad al proyecto, después la ambición personal.