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REDACCIÓN
La muerte de un adulto mayor no quedó en una estadística más. Este miércoles, el dolor y la indignación empujaron a vecinos de la colonia Nueva Santa María de las Rosas a bloquear el cruce de Pino Suárez y Las Torres, escenario del atropellamiento que horas antes arrebató la vida a un integrante de la comunidad.
El hecho ocurrió durante la mañana, del martes cuando la víctima intentó cruzar una vialidad dominada por el exceso de velocidad y la falta de infraestructura peatonal.
Para los habitantes, no se trató de un accidente fortuito, sino de una tragedia anunciada. Aseguran que desde hace años han solicitado cruces seguros y presencia de agentes de tránsito sin obtener respuesta.
La protesta paralizó uno de los corredores más importantes del Valle de Toluca, generando afectaciones entre automovilistas que se desplazaban hacia Metepec y Zinacantepec. Sin embargo, los manifestantes insistieron en que el verdadero caos se vive a diario en sus hogares, donde el miedo se ha vuelto parte de la rutina.
Vecinos relataron que la inseguridad vial ha generado ansiedad constante, especialmente entre adultos mayores, niños y padres de familia. “Salir a la tienda o cruzar la calle es una angustia permanente”, expresó una residente, visiblemente afectada.
Las exigencias son claras: puentes peatonales, semáforos sincronizados y vigilancia vial continua. Aunque autoridades acudieron al sitio y señalaron que la empresa involucrada responderá a los deudos, la comunidad rechazó una solución limitada a indemnizaciones.
La demanda va más allá de una obra pública: se trata de recuperar la tranquilidad. La calle donde murió un hombre mayor se ha convertido en símbolo de una omisión que sigue cobrando factura emocional.