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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La rutina matinal terminó convertida en tragedia dentro de la Alberca Lirios, en Cuautitlán Izcalli, donde un hombre de la tercera edad murió de forma repentina mientras realizaba ejercicios de natación, ante la mirada atónita de instructores y usuarios.
Eran poco después de las 8:00 de la mañana cuando el adulto mayor, de identidad aún no revelada, ingresó a la piscina para su clase regular. De acuerdo con testigos, todo transcurría con normalidad hasta que el hombre comenzó a mostrar movimientos erráticos dentro del agua, como si su cuerpo ya no le respondiera.
“El señor empezó a hundirse, no era que se estuviera ahogando, era como si se apagara”, relató un usuario que presenció la escena. El instructor actuó de inmediato y logró sacarlo de la alberca, pero al colocarlo sobre el piso de concreto, el hombre se desvaneció por completo.
Los gritos de auxilio rompieron el ambiente deportivo. Personal del lugar solicitó apoyo de emergencia mientras algunos presentes intentaban reaccionar ante la escena. Paramédicos de Protección Civil arribaron minutos después e iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar. Durante varios minutos lucharon contra la muerte, presionando el pecho del septuagenario, pero el esfuerzo fue en vano.
“Le hicieron de todo, pero ya no reaccionó”, dijo con voz temblorosa una mujer que aguardaba noticias. Familiares que llegaron al sitio confirmaron que el hombre padecía algunos problemas de salud, aunque contaba con autorización médica para ejercitarse.
El sitio fue desalojado y acordonado por elementos de seguridad, mientras peritos de la Fiscalía mexiquense realizaron las diligencias correspondientes y ordenaron el levantamiento del cuerpo, cubierto con una sábana blanca. Las actividades en la alberca quedaron suspendidas, mientras la tragedia dejaba una escena marcada por el silencio, el miedo y la certeza de que la muerte puede aparecer incluso donde se busca bienestar.