Visitas
MARIO LÓPEZ
GRUPO CANTÓN
Durante 2025, la Dirección de Servicios Públicos del Ayuntamiento de Ixtapaluca mostró una inoperancia sostenida que no fue corregida por el gobierno municipal encabezado por el alcalde Felipe Arvizu, pese a las reiteradas quejas ciudadanas y evidencias de fallas estructurales en la prestación de servicios básicos.
Uno de los principales problemas fue la deficiente recolección de residuos sólidos, con rutas incompletas y retrasos de hasta una semana en diversas colonias. Vecinos de Ayotla, Santa Bárbara, Citlalmina, Hornos de Santa Bárbara y San Buenaventura, documentaron acumulación de basura en calles y lotes baldíos, lo que derivó en focos de infección, proliferación de fauna nociva y riesgos sanitarios.
En varios casos, los habitantes optaron por quemar o abandonar residuos ante la ausencia prolongada del servicio. A ello se sumó el deterioro del alumbrado público, con reportes constantes de luminarias apagadas o sin mantenimiento durante meses. Colonias como Geovillas de Santa Bárbara, Los Héroes Ixtapaluca y Valle Verde registraron tramos completos sin iluminación, situación que, de acuerdo con comités vecinales, incrementó la percepción de inseguridad y facilitó robos y actos vandálicos.
Otra omisión relevante fue la falta de mantenimiento urbano, particularmente en parques, camellones y vialidades secundarias. Brigadas de Servicios Públicos no atendieron solicitudes formales ingresadas desde el primer semestre de 2025, lo que evidencia rezago administrativo, carencia de planeación operativa y deficiente supervisión interna.
Líderes sociales y comunitarios coinciden en que, pese a estos señalamientos, no se registraron ajustes administrativos, sanciones ni un plan emergente para corregir las deficiencias de la Dirección de Servicios Públicos. La falta de intervención del alcalde Felipe Arvizu coloca la responsabilidad no solo en el área operativa, sino en la conducción del gobierno municipal, al no atender un servicio considerado esencial para la calidad de vida de la población.
La inacción institucional durante 2025 consolidó una percepción de abandono en diversas comunidades de Ixtapaluca, donde los problemas persistieron sin una respuesta efectiva del ayuntamiento.