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El Santuario Ajolote denunció que descargas de aguas negras han devastado San Gregorio Atlapulco; señalan omisión, corrupción y negligencia de autoridades encabezadas por la alcaldía de Circe Camacho Bastida.
Javier Lether
Ciudad de México.— La contaminación por descargas de aguas negras en San Gregorio Atlapulco, en Xochimilco, constituye un ecocidio provocado por omisión, negligencia y corrupción de las autoridades, denunciaron integrantes del Santuario Ajolote, quienes aseguran haber alertado del problema desde hace más de tres años sin obtener respuesta.
En entrevista con Diario Basta, Michel Balam, integrante del colectivo, señaló que drenajes provenientes de comunidades de Xochimilco y de zonas altas de Milpa Alta descargan directamente en el Área Natural Protegida. “Las autoridades conocen el problema desde hace años y no han hecho nada”, afirmó. Detalló que las denuncias han sido presentadas ante instancias federales, estatales y locales, sin resultados.
Habitantes de la zona han documentado cambios drásticos en el cuerpo de agua, como olor fétido, alteración del color, mortandad de peces y desaparición de fauna. “Antes había ranas por cientos; el año pasado vimos seis o siete”, relató. Análisis realizados por la organización detectaron coliformes fecales, salmonela y metales pesados como cromo, además de rastros de cianuro, sustancias altamente dañinas para el ecosistema.
Balam sostuvo que esta contaminación ha provocado la desaparición del ajolote en la zona, situación confirmada por censos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), lo que configura un daño ambiental grave. Recordó que Xochimilco cuenta con protección especial desde 1995 y está inscrito en el Convenio Ramsar, que obliga al Estado mexicano a su conservación.
El activista acusó que, bajo la actual administración de la alcaldía, se ha permitido la invasión de zonas de conservación, construcciones irregulares y actividades prohibidas como el turismo motorizado. “Hay funcionarios que viven en áreas protegidas y facilitan estas prácticas; eso deja dinero cada semana y alimenta una corrupción constante”, denunció.
Aunque en 2023 se anunció un proyecto oficial de saneamiento, éste fue cancelado sin explicación. Ante ello, el Santuario Ajolote exigió el cierre inmediato de drenajes ilegales y la aplicación estricta de la ley ambiental para evitar un daño irreversible al ecosistema.