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México

“La ley no negocia”, afirma la presidenta; ratifica la Suprema Corte los adeudos fiscales millonarios

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  • Abre el pago de Salinas Pliego beneficios legales sin negociación bajo la mesa
  • Defiende Sheinbaum la soberanía ante la desinformación del director del FBI
  • Aclara que Ryan Wedding se entregó voluntariamente en la embajada de EU

Juan R. Hernández

Ciudad de México.- Después de una intensa gira de trabajo por Puebla, Veracruz y Tamaulipas, este lunes en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que representantes de Grupo Salinas tocaron la puerta del SAT con una cifra que pesa como ancla: 51 mil millones de pesos en impuestos adeudados. No fue una visita para regatear, aclaró, sino para decir “queremos pagar” y revisar los alcances que la propia ley permite.

“Hay mesas, no de negociación, sino de aplicación de la ley”, dijo la mandataria, mientras el reloj corre para definir esta misma semana cómo y cuándo se hará el pago. El SAT, recordó, no improvisa: los adeudos vienen de ejercicios fiscales entre 2008 y 2013, determinados desde 2013, confirmados por tribunales durante una década y ratificados en 2025 por la Suprema Corte. El mensaje es claro: la justicia fiscal llegó al final del camino.

Conforme al Código Fiscal, la intención de pago abre la puerta a beneficios legales, incluso a un ajuste que podría rondar hasta 39 por ciento del adeudo. Nada fuera de la ley, nada bajo la mesa. A partir de enero de 2026, el cobro es exigible y el SAT hará lo que no se hizo durante años: cobrarle a los grandes.

Mientras tanto, en el terreno internacional, otro ruido buscó contaminar la conversación pública. El nombre de Ryan Wedding, canadiense buscado por el FBI, se convirtió en gasolina para la desinformación. En redes y ciertos espacios se habló de un supuesto “operativo conjunto” en México, como si agentes extranjeros hubieran actuado libremente en el país.

Sheinbaum cortó de tajo la versión. Wedding se entregó voluntariamente en la Embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México. Él mismo lo dijo en Instagram. No hubo operativo, ni persecución, ni violación a la soberanía. Hubo, eso sí, una declaración errónea del director del FBI que fue corregida por Omar García Harfuch, el embajador estadounidense y hasta la Casa Blanca.

La presidenta fue tajante: en México no hay ni habrá operaciones de agencias extranjeras. Hay coordinación, intercambio de información y respeto a la Constitución. Lo demás, dijo sin decirlo, es el mismo guion de siempre: exagerar, distorsionar y sembrar dudas para golpear a la Cuarta Transformación. Entre impuestos que se cobran y soberanía que se defiende, el mensaje quedó firme: la ley no se negocia y el país no se subordina.

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