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REDACCIÓN
La sangre derramada aquella noche en San Francisco Tlalcilalcalpan no quedó impune. A más de dos años del doble asesinato que estremeció a Almoloya de Juárez, la justicia alcanzó a uno de los responsables. José Manuel Aguilar Pote fue sentenciado a 140 años de prisión por haber participado en la ejecución a balazos de dos personas, atacadas con brutalidad y sin posibilidad de defensa.
Las investigaciones revelaron que el 9 de enero de 2023, las víctimas se encontraban dentro de un vehículo cuando fueron interceptadas por cinco sujetos armados. Sin mediar palabra, abrieron fuego. Heridos y atrapados, los ocupantes quedaron a merced de sus agresores. Testigos narraron que, tras los primeros disparos, uno de los atacantes se aproximó nuevamente y descargó más balas, asegurándose de que no quedaran con vida.
“Se escucharon los tiros y luego otro silencio… pero ya sabíamos que era algo grave”, relató un habitante de la comunidad, aún consternado. Minutos después, el lugar se convirtió en una escena de horror: casquillos regados, cristales rotos y dos cuerpos sin vida.
La Fiscalía mexiquense reconstruyó la mecánica del crimen, identificó a los agresores y logró la captura del hoy sentenciado, quien fue ingresado a un penal de la región. Durante el juicio, las pruebas fueron contundentes.
Además de la pena máxima, el juez impuso una multa superior al millón de pesos y ordenó el pago por la reparación del daño. La sentencia cierra un capítulo de sangre, pero deja abierta la herida de una violencia que aún acecha a las comunidades rurales del Estado de México.