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Por Salvador Guerrero Chiprés
@guerrerochipres
La cuesta de enero puede ir más allá de un simple ajuste de cinturón y convertirse en el mercado principal de las aplicaciones de préstamos inmediatos.
Ante la necesidad económica, la seguridad demanda capacidad individual para identificar esas trampas antes de entregar el control del celular y ser víctima de un diseño financiero que utiliza el acceso a la privacidad del usuario como garantía de cobro mediante la extorsión.
Históricamente, el inicio de año ha sido terreno para el empeño y préstamos, pero la digitalización de la necesidad ha transformado al viejo prestamista en los llamados montadeudas.
Este esquema promete dinero rápido, sin revisar buró de crédito ni solicitar requisitos. Suelen pedir que se instalen apps y facilite el acceso a contactos, fotos, ubicación e incluso contraseñas.
En ocasiones, depositan dinero nunca solicitado para generar una deuda ficticia. Al no pagar, los montadeudas amenazan con difundir datos o fotos, enviar mensajes intimidatorios a los contactos o incluso bloquear el teléfono.
Para esquivar estas piedras en la cuesta de enero, el escepticismo frente a lo que parece un milagro tecnológico es fundamental.
Cualquier aplicación que pida permisos de acceso a contactos, galerías o cámara para otorgar un préstamo puede ser una herramienta extorsiva.
Antes de dar clic, es vital verificar que la institución financiera esté registrada ante la Condusef y si ya se descargó una de esas apps, la recomendación técnica es revocar de inmediato todos los permisos desde la configuración del teléfono, realizar un respaldo y restaurar el equipo a valores de fábrica.
Frente a los montadeudas la mejor respuesta es la denuncia. Desde el C5 operamos el 089 para reportes anónimos o la línea antiextorsión 55 5036 3301 instruida por la Jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada. Así se podrán quitar piedras a la cuesta de enero.