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EDUARDO LÓPEZ BETANCOURT
elb@unam.mx
Actualmente se discute con efervescencia la llamada Reforma Electoral. Se piensa revisar varios cambios y uno de ellos es la reducción de diputados, actualmente la Cámara está conformada por 500 representantes de los cuales 300 corresponden a los diversos distritos electorales y 200 de ellos son los llamados diputados plurinominales. En efecto estos últimos, cotidianamente formulan listas de sus allegados para que actúen como legisladores. En pocos casos estos diputados responden a la calidad y a la capacidad requerida, de esta manera se da el caso de que solo son los amigos, parientes, de los dirigentes de los diputados que formó la lista entre sus allegados, algo que por supuesto es un signo de corrupción.
Se sabe que de los cambios que se harán o que se pretenden hacer, es reducir o hasta inclusive desaparecerlos, lo que ha provocado la protesta de grupos diversos. Así el Partido Verde, ha señalado que no permitirá la disminución de plurinominales. Esta declaración es relevante, porque tengamos presente este partido suigéneris que además no tiene ni “pies ni cabeza” está acostumbrado a unirse a las fuerzas en el poder. Nótese que esto es inusual en este partido que insistimos carece de principio, dignidad y respetabilidad y el de que ahora exprese su plena decisión a oponerse a los designios del partido Morena, da lugar a un sinnúmero de especulaciones, donde al final de cuentas se avecinan serios conflictos para probar la Reforma Electoral.
Una Reforma Electoral debe tender a mejorar el sistema democrático. Requerimos considerar, que nuestra democracia es incipiente, la hemos logrado mantener gracias a un gran esfuerzo de distintos factores, pero fue a partir de Cuauhtémoc Cárdenas, cuando se inició propiamente, el inicio de la democracia en nuestro País, estamos hablando de más de 30 años, siendo necesario cuidar y avalar cambios constructivos en materia electoral, que permitan ser escuchadas todas las opiniones, valorados todos los puntos de vista.
México vivió una larga etapa de lo que era una verdadera dictadura inclusive así lo señaló el respetable peruano, premio Nobel de literatura, Mario Vargas Llosa: el PRI es “la dictadura perfecta”. Requerimos avanzar en la democracia, llevarla al nivel que merece una Nación, sin duda lo anterior seguirá para atender diversidad de conflictos, uno de ellos es tener gobernantes aptos, capaces y dignos.