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REDACCIÓN
Personal de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), en coordinación con la Policía Municipal y el Centro de Bienestar Animal de Lerma, rescataron a un perro tras recibir una denuncia por maltrato animal.
Para ello, ejecutaron una orden de cateo autorizada por un juez en un domicilio ubicado en la colonia Francisco I. Madero. Al arribar al lugar y con el apoyo de elementos de la Policía Municipal, se solicitó autorización a la persona presente para ingresar al inmueble
En el sitio, los uniformados encontraron a un canino de raza labrador, aproximadamente seis años de edad, color blanco y de alrededor de medio metro de altura, cuyas características coincidían con lo señalado en la denuncia.
Tras ser revisado por personal de Protección Animal del municipio, se determinó que el canino presentaba mal estado de salud y aparente desnutrición, por lo cual fue trasladado y resguardado por dicha dependencia en lo que continúan las investigaciones.
La escena atrajo miradas y murmullos. Algunos vecinos aplaudieron; otros guardaron silencio, incómodos. “Aquí se oían quejidos por las noches”, confesó una mujer. El cateo concluyó sin incidentes, pero dejó una estampa amarga: la del maltrato que ocurre a puerta cerrada.
La Fiscalía recordó los canales de denuncia y advirtió que estos hechos no quedarán impunes. El perro, ahora a salvo, inicia otra historia. La colonia, en cambio, carga con la vergüenza de haber mirado demasiado tiempo hacia otro lado.