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El Ayuntamiento puso en marcha operativos ambientales itinerantes para sacar de circulación a vehículos que no tengan verificación vehicular o el “Hoy No Circula”
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
Desde esta semana, los operativos ambientales policiacos comenzaron a modificar la rutina diaria en Toluca. A partir de las cinco de la mañana de cada jornada, automovilistas han sido detenidos en distintos puntos de la ciudad por no cumplir con la verificación vehicular o por circular en día restringido, lo que ha derivado en el retiro inmediato de sus unidades y su traslado al depósito vehicular.
Aunque la autoridad municipal aclara que no se impone una multa económica directa, la realidad para los conductores es distinta. El pago de grúa y corralón representa un gasto imprevisto que impacta directamente a familias que dependen del automóvil para trabajar o trasladarse. “Me dejaron sin manera de llegar a mi empleo y ahora debo conseguir dinero que no tenía contemplado”, lamenta Jorge Ramírez, vecino de San Buenaventura.
Las revisiones se realizan de manera itinerante hasta las diez de la noche y, de acuerdo con el gobierno municipal, cuentan con la supervisión de la Contraloría y observadores de derechos humanos para evitar excesos. Sin embargo, en colonias como La Teresona y Seminario, el malestar social va en aumento. Vecinos acusan que las acciones son selectivas y no atacan las verdaderas fuentes de contaminación.
“Siempre van contra el ciudadano común, pero nadie revisa a las industrias ni mejora el transporte público”, reprocha Marta Hernández, madre de familia que atestiguó uno de los operativos. Para muchos, la medida no incentiva la conciencia ambiental, sino que castiga a quienes no tienen alternativas de movilidad.
La falta de claridad sobre la duración del operativo y el monto final de los cobros mantiene la incertidumbre. Mientras el Ayuntamiento defiende la estrategia como una acción necesaria para mejorar la calidad del aire, la percepción ciudadana es otra: una política ambiental que, lejos de generar soluciones integrales, profundiza el desgaste económico y social en la capital mexiquense.