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En 2025 se registraron casi 4 mil reportes en el SUAC; las alcaldías Cuauhtémoc, Benito Juárez e Iztapalapa concentran la mayoría de reportes sin reparación.
Javier Lether
Ciudad de México.– Los semáforos de la Ciudad de México enfrentan constantes fallas que generan caos vial y ponen en riesgo a peatones y automovilistas, de acuerdo con información del Sistema Unificado de Atención Ciudadana (SUAC) y reportes ciudadanos, que evidencian un rezago en la atención y mantenimiento de estos equipos clave para la movilidad urbana.
Durante 2025, el SUAC registró 3 mil 993 reportes relacionados con semáforos descompuestos o con fallas de funcionamiento. De ese total, 3 mil 966 aparecen como concluidos y 27 siguen abiertos, lo que representa apenas 0.68 % de los casos pendientes, aunque el volumen total evidencia un problema estructural de mantenimiento.
En promedio, la ciudad registró 300 reportes mensuales. Los meses con más reportes fueron diciembre, con 680 casos, y junio, con 492, mientras que abril fue el mes con menos incidencias, con 220 reportes.
Otros meses con alta incidencia fueron septiembre, con 401 y octubre, con 365, lo que confirma que el problema no es estacional, sino persistente a lo largo del año.

Las alcaldías con más reportes fueron Cuauhtémoc con 165, Benito Juárez con 112 e Iztapalapa con 106, mientras que en el otro extremo se encuentran Milpa Alta, con apenas 9 reportes en todo el año; Magdalena Contreras, con 10, y Cuajimalpa, con 11, lo que muestra una diferencia notable en la frecuencia de fallas entre zonas centrales y periféricas.
La responsabilidad del mantenimiento de la semaforización recae en la Subsecretaría de Control de Tránsito de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), que atiende desperfectos como focos fundidos, cortocircuitos y fallas en los controladores.
Ciudadanos que utilizan rutas diarias documentaron fallas prolongadas en el SUAC durante todo el 2025, lo que refleja una brecha entre las herramientas de atención ciudadana y la capacidad de respuesta institucional.
Aunque las cifras oficiales indican que la mayoría de los reportes son atendidos, el número de denuncias convierte el problema en un ciclo constante de descomposturas, reparaciones temporales y nuevas averías.
La falta de mantenimiento preventivo y de una modernización integral de la red de semáforos no solo afecta la fluidez del tránsito, sino que también incrementa el riesgo de accidentes y deteriora la confianza en la infraestructura urbana de una ciudad que ya enfrenta serios retos de movilidad y seguridad vial.
