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- Destaca millones de empleos sostenidos por el acuerdo comercial
- Son los empresarios norteamericanos quienes defienden el tratado
- Crecieron las exportaciones pese a los aranceles de EU
Juan R. Hernández
Ciudad de México.- Con un comercio bilateral que rebasa los 300 mil millones de dólares anuales, más de 400 mil vehículos cruzando diariamente la frontera y cadenas productivas que sostienen millones de empleos en ambos países, la presidenta Claudia Sheinbaum desestimó las declaraciones de Donald Trump sobre la supuesta “irrelevancia” del T-MEC y subrayó que una ruptura sería inviable por el alto nivel de interdependencia económica entre México y Estados Unidos.
Desde Palacio Nacional, la mandataria respondió a los dichos del exmandatario estadounidense, quien aseguró que su país no necesita manufacturas mexicanas ni canadienses, en especial automóviles, porque podrían producirse totalmente en territorio estadounidense. Para Sheinbaum, esa visión choca con la realidad económica.
“Nuestras economías están muy interrelacionadas, muy integradas. Quienes más defienden el tratado son los empresarios estadounidenses”, afirmó, al recalcar que no se trata de un asunto ideológico, sino de intereses productivos concretos.
La presidenta destacó que la integración va mucho más allá de la industria automotriz. Explicó que prácticamente todos los sectores comparten cadenas de suministro, desde electrónicos hasta manufactura avanzada. Como ejemplo, citó la reciente compra de una planta de transformadores en México por parte de una empresa estadounidense, lo que refleja confianza en el país y en el modelo de integración regional.
Recordó además que a finales de 2025, el cierre temporal —de apenas uno o dos días— de un puente internacional en Ciudad Juárez provocó llamadas urgentes desde Estados Unidos a funcionarios mexicanos, ante el impacto inmediato en la producción de empresas estadounidenses. “Eso demuestra el nivel de dependencia mutua”, subrayó.
Sheinbaum insistió en que mantener a América del Norte unida es estratégicamente más conveniente para Estados Unidos frente a la competencia global, particularmente con China. “Es mejor competir como región que de manera aislada”, dijo.
Pese a aranceles unilaterales impuestos por Washington al acero, aluminio y vehículos, la presidenta señaló que las exportaciones mexicanas crecieron en 2025, sobre todo en electrónicos y maquila. Incluso citó estudios que indican que por cada empleo generado en México gracias al T-MEC, se crean tres en Estados Unidos.
De cara a la revisión del tratado prevista para julio de 2026, Sheinbaum descartó escenarios catastrofistas y apostó por ajustes pragmáticos. “La integración de casi 40 años hace inviable un rompimiento sin costos muy altos para Estados Unidos”, sentenció.