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Por Xóchitl Bravo Espinosa
La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, siempre va un paso adelante en materia de política exterior. Así lo demostró con la conversación telefónica que sostuvo ayer con su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, lo que permitió poner un alto a los rumores de una posible intervención de ese país en nuestro territorio.
La invasión militar estadunidense a Venezuela, el 3 de enero, y las declaraciones de Trump –ese mismo día– de que “algo habrá que hacerse con México” respecto al narcotráfico, generaron un clima de incertidumbre entre las y los mexicanos. Pero la cosa no quedó ahí. Una verdadera preocupación comenzó a permear en los hogares, cuando el norteamericano aseguró que atacaría por tierra a los cárteles de la droga, porque –según él– están controlando nuestra nación.
Por eso aplaudo el temple de la Primera Mandataria ante la posición radical del vecino del norte. Sin duda, la doctora Sheinbaum ha sabido sortear la impredecible política exterior trumpista. Y es que, desde que volvió a ocupar la Casa Blanca, busca imponer sus condiciones en materia económica o migratoria, a través de aumentos unilaterales de aranceles y medidas más estrictas contra nuestros connacionales, como la persecución de éstos a cargo de agentes del ICE.
En su conferencia “La Mañanera del Pueblo”, dio a conocer que Trump ofreció nuevamente el envío de tropas para combatir al crimen organizado, a lo cual le expresó su negativa. No es de extrañar su respuesta, porque ella ha dejado claro que siempre defenderá la soberanía de México.
Aunque la oposición y los conservadores han pedido la intervención militar de Estados Unidos en nuestro país para combatir a las organizaciones delincuenciales, la Jefa del Ejecutivo Federal descartó esa barbaridad y expuso que ni siquiera es un tema que esté a negociación.
En tiempos críticos, la falta de una dirigencia firme y razonada puede ser determinante para el fracaso de un país. En el caso de México, la Presidenta ha demostrado estar a la altura de las circunstancias, al exponerle a Trump los principios constitucionales que nos rigen, así como otras vertientes de la colaboración entre ambas naciones.
Saber que este Gobierno de la Transformación ha superado el servilismo que caracterizó a las administraciones neoliberales frente a Estados Unidos, y que ha sido tajante en rechazar el intervencionismo, deja una enorme satisfacción. Las y los diputados de Morena en el Congreso de la Ciudad de México respaldamos la postura de nuestra Presidenta y, estoy segura, que también lo piensa así el pueblo.
Nota: Queridos lectores, tras unas semanas de descanso en este espacio, volvemos con más energía y deseándoles lo mejor para este 2026. También agradezco a DIARIO BASTA! por la oportunidad de esta columna que me acerca con la ciudadanía.