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Tras la detención de Nicolás Maduro en 2026, vuelve a escena una larga lista a lo largo de más de un siglo de mandatarios que han sido presionados, derrocados o capturados
JAVIER LETHER
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.- La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas de Estados Unidos el pasado 3 de enero de 2026 no es un hecho aislado en la historia mundial, sino que se inscribe en una larga lista de mandatarios que, a lo largo de más de un siglo, han sido derrocados, presionados o detenidos con intervención directa o indirecta de Washington, en operaciones que han marcado el rumbo político de distintos países.
De acuerdo con recuentos históricos, uno de los primeros casos en los que Estados Unidos influyó de manera decisiva en la caída de un gobernante fue el de Victoriano Huerta en México en 1914, cuando la presión política y militar estadounidense contribuyó a su salida del poder. Décadas después, durante la Guerra Fría, se repitieron episodios similares en distintas regiones del mundo, como el derrocamiento de Jacobo Árbenz en Guatemala en 1954, el asesinato del presidente Ngo Dinh Diem en Vietnam en 1963 tras un golpe alentado por Washington, y el caso de Salvador Allende en Chile en 1973, cuyo gobierno fue desestabilizado antes del golpe militar que dio paso a la dictadura de Augusto Pinochet.

La lista incluye también a Jean-Bertrand Aristide en Haití, quien en 2004 fue sacado del país en medio de una crisis política y bajo custodia estadounidense; a Manuel Antonio Noriega en Panamá, capturado en 1989 tras la invasión de Estados Unidos y llevado a juicio a territorio norteamericano; y a Saddam Hussein en Irak, detenido por tropas estadounidenses en 2003 tras la invasión a ese país.
En América Latina, otro caso emblemático fue el del presidente hondureño Manuel Zelaya, quien en 2009 fue derrocado en un golpe de Estado en un contexto de fuerte presión internacional y reacomodos geopolíticos. En África y Medio Oriente, también figura el caso de Muamar Gadafi en Libia, cuyo régimen colapsó en 2011 tras una intervención militar internacional encabezada por potencias occidentales.
Ahora, el caso de Nicolás Maduro vuelve a colocar a Estados Unidos en el centro de la polémica internacional. El mandatario venezolano fue detenido y trasladado a Nueva York para enfrentar cargos federales por narcotráfico y conspiración, en una operación que el gobierno estadounidense justificó como parte de su combate al crimen organizado, pero que fue duramente cuestionada por distintos gobiernos y analistas por tratarse de la captura de un jefe de Estado en funciones y por una posible violación a la soberanía de Venezuela.