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UIF señala que Tláhuac y Xochimilco concentran operaciones ilícitas
Juan R. Hernández
Ciudad de México.- La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) detectó 247 cuentas bancarias vinculadas a grupos criminales en la Ciudad de México, utilizadas para financiar actividades ilegales como servicios jurídicos, seguros de vida y obras ligadas al tráfico de drogas. La revelación encendió alertas en la oposición, que exigió acciones inmediatas para desmantelar el entramado financiero del crimen organizado. La presencia es relevante en alcaldías como Tláhuac y Xochimilco.
Ante este panorama, Héctor Barrera, secretario general del PAN en la CDMX, advirtió que la inseguridad en la capital no se ha frenado y que el fortalecimiento de las redes criminales responde, en buena medida, a la falta de acciones contundentes contra sus finanzas. Sostuvo que la única vía eficaz para debilitar a estos grupos es golpear su capacidad económica, por lo que llamó a la Fiscalía capitalina, a la Secretaría de Seguridad Ciudadana y al Gobierno de la Ciudad a investigar a fondo, auditar y seguir la ruta del dinero.
En entrevista con Diario Basta, el dirigente panista afirmó que Acción Nacional dará un voto de confianza a las instituciones, pero subrayó que se mantendrán vigilantes y denunciarán cualquier omisión si no se llega “hasta las últimas consecuencias”.
Alertó, además, sobre el crecimiento de delitos como la extorsión, que afecta a familias y pequeños comerciantes, quienes enfrentan tanto la presión del crimen organizado como posibles abusos de autoridad.
En la misma línea, Priscila Vera, ex diputada local y consejera nacional del PAN en la CDMX, calificó como grave que las autoridades locales desconozcan o minimicen la operación de estos grupos en Tláhuac y Xochimilco, donde ya se han realizado operativos sin resultados definitivos.
Afirmó que el entramado financiero exhibe una posible complacencia o complicidad institucional, por lo que exigió que la Fiscalía capitalina abra investigaciones formales a partir de la información revelada.
De acuerdo con los datos, La Unión Tepito manejó 136 cuentas para arrendar propiedades, adquirir artículos de lujo, pagar empleados e incluso construir pistas de aterrizaje. La Antiunión utilizó 25 cuentas para gastos en seguridad privada y ropa, mientras que el Cártel de Tláhuac y Los Rodolfos operaron al menos 36 cuentas destinadas a transporte turístico y ropa de diseño. Las autoridades financieras bloquearon a los titulares tras detectar movimientos inusuales.