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Por Juan R Hernández
Sandra Cuevas regresó combativa. Sin rodeos, sin eufemismos y con la experiencia de quien ya gobernó, la exalcaldesa de Cuauhtémoc reapareció para exhibir lo que considera un fracaso: la gestión de Alessandra Rojo de la Vega. Pero su mensaje fue más allá de la grilla local. Cuevas cerró filas por México en un momento internacional complejo: lo que ocurre en Venezuela, Rusia y Estados Unidos inevitablemente tendrá impacto en nuestro país.
Desde esa lectura global, llamó a respaldar la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a quien reconoció como garante de un México libre, independiente y soberano. “Respaldar cada una de sus palabras”, dijo, pero también exigir resultados, sobre todo en el tema que más duele a los mexicanos: la seguridad.
Cuevas reconoció avances y destacó el trabajo del gabinete de seguridad, encabezado por Omar García Harfuch, con operaciones de precisión. Sin embargo, fue clara: aún falta mucho por hacer contra el narcotráfico, la delincuencia organizada y la extorsión que daña a familias y comercios. La seguridad no admite discursos complacientes.
En el ámbito local, la crítica fue directa. Acusó a la actual alcaldesa de gobernar desde redes sociales, de vivir más preocupada por la imagen que por la gestión, y de abandonar la Cuauhtémoc incluso en momentos críticos, como sismos o hechos violentos. Tepito, Peralvillo y el Centro Histórico, dijo, viven hoy una crisis de inseguridad que no existía durante su administración.
Cuevas defendió su legado con números: obra pública, rescate de espacios, mercados rehabilitados, reactivación económica y empleo. “Yo hablo con hechos”, sentenció. Para ella, Morena se perfila para recuperar la alcaldía no por aciertos propios, sino por los errores de una oposición sin rumbo.
Finalmente, hizo un llamado a la prensa: crítica, sí, pero responsable. A no destruir con palabras lo que tanto ha costado construir. México —afirmó— es una nación poderosa, noble y sabia. Defenderla también pasa por informar con seriedad.