Visitas
Diego Raya
Ciudad de México.– Bajo un sol intenso y seco en las inmediaciones de la avenida Félix Cuevas, en la colonia Del Valle Sur, familiares y amigos del exgobernador de Tabasco, Manuel Gurria Ordóñez, se dieron cita en la sala número 8 de la agencia Gayosso para despedir al exservidor público, quien falleció a los 95 años.

Desde las once de la mañana comenzaron a arribar familiares y dolientes: los hombres vestidos con trajes negros y las mujeres con atuendos propios del luto. Al mismo tiempo, coronas y arreglos florales fueron colocados primero en la entrada de la sala y después alrededor del féretro.
El calor se hizo presente de forma constante, intensificado por la vestimenta oscura de los asistentes y el paso de las horas. En el interior, el aroma de nardos y flores impregnaba el ambiente, mientras los familiares de quien gobernó Tabasco entre 1992 y 1994 intercambiaban conversaciones, abrazos y apretones de manos.
Minutos antes de las dos de la tarde llegaron los últimos familiares y allegados. Algunos permanecieron a la distancia; otros se acercaron a ofrecer palabras de aliento, abrazos y gestos de apoyo. Fueron los últimos momentos para honrar y recordar al político, cercano a figuras actuales del oficialismo.
Tras concluir la velación, entre lágrimas, rostros cansados y tazas de café, el cuerpo de Manuel Gurria Ordóñez fue preparado para su cremación después de las 14:30 horas, en el mismo inmueble donde se realizaron los servicios.