Visitas
Juan R. Hernández
Ciudad de México.- La exdelegada en Álvaro Obregón, Leticia Robles, lanzó severas críticas contra la administración del alcalde Javier López Casarín, al señalar falta de rumbo, desorden operativo y ausencia de un plan de gobierno claro.
En entrevista con Diario Basta!, la exfuncionaria aseguró que la demarcación enfrenta un retroceso en servicios públicos y organización territorial. “Hay cabeza, pero no hay proyecto. Se percibe inoperancia y un abandono evidente en colonias y pueblos originarios”, sostuvo.

Robles advirtió que problemas como baches, escasez de agua, deterioro en barrancas y movilidad deficiente se han agravado, incluso en zonas con alta infraestructura. Colonias como San Ángel, Axotla y Jardines del Pedregal, dijo, no están exentas de fallas, mientras que en comunidades de la zona alta la situación es más crítica.
La exdelegada también cuestionó decisiones de la actual administración, como proyectos tecnológicos sin impacto tangible. “No entendemos prioridades, cuando hay necesidades básicas sin resolver, como seguridad, mantenimiento urbano o atención a viviendas afectadas”, señaló.
En ese contexto, alertó sobre el creciente descontento ciudadano. Afirmó que vecinos ya analizan la posibilidad de impulsar un proceso de revocación de mandato, ante lo que consideran una gestión alejada de las necesidades reales.
“Se está rompiendo el tejido social. Hay líderes cooptados, falta de diálogo y decisiones tomadas desde la cúpula sin escuchar a la comunidad”, acusó.
Además, criticó el subejercicio en programas como el presupuesto participativo, donde, dijo, incluso hay colonias sin participación ciudadana, reflejo de la desconfianza hacia la autoridad.
Robles subrayó que el gobierno local debe retomar su responsabilidad en servicios básicos y no trasladar esa carga a la ciudadanía. “La gente paga impuestos para tener soluciones, no para resolver por su cuenta lo que corresponde a la alcaldía”, enfatizó.
Finalmente, hizo un llamado a corregir el rumbo. “Aún hay tiempo, pero se requiere voluntad, proyecto y cercanía con la gente. De lo contrario, el costo político será inevitable”, concluyó.