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Por Eduardo López Betancourt
Extranjero prepotente
Es fundamental defender un principio jurídico y moral. En el ámbito legal, las plazas de cualquier empresa mexicana deben ser ocupadas, como lo establece la ley, por ciudadanos nacionales, salvo en aquellos casos excepcionales en los que el perfil requerido sea tan especializado que ningún compatriota pueda desempeñarlo. En el terreno moral, también resulta legítimo exigir que las compañías que prestan servicios a los mexicanos estén dirigidas, por elemental sentido de pertenencia y patriotismo, por los propios nacionales.
En Aeroméxico ocurre algo preocupante y grave: un abogado de origen colombiano, Santiago Diago Heilbron, ocupa un cargo de gran relevancia como Vicepresidente Ejecutivo de Operaciones y Mantenimiento.
Existe además otra circunstancia que merece atención: el trato agresivo y prepotente que, según diversos testimonios, mantiene el propio Santiago Diago Heilbron.
Recientemente, su familia viajó en clase premier a la ciudad de Madrid. A su regreso, el vuelo sufrió un retraso, situación que, por la naturaleza de su cargo, debería ser comprendida por el propio señor Diago. Sin embargo, lejos de asumirlo con mesura, reaccionó con expresiones groseras y ofensivas hacia el personal de Aeroméxico en Madrid, a quienes responsabilizó de una demora que no les era imputable.
El conflicto se agravó porque el equipaje de su familia no pudo ser recibido en el mostrador. La razón era simple: el propio retraso del avión, ocasionado en buena medida por su conducta, provocó que ya no se encontrara abierto el mostrador de Aeroméxico.
Esta actitud, lamentablemente, no parece ser un hecho aislado. El maltrato hacia trabajadores mexicanos, atribuido al abogado Santiago Diago Heilbron, se ha vuelto recurrente, lo cual refleja una preocupante falta de respeto hacia el País que lo ha recibido y que, además, le ha confiado una posición de alta jerarquía. La prudencia y la mesura deben ser cualidades indispensables en cualquier directivo, y con mayor razón en quienes, desde empresas privadas, prestan servicios al público. Debe precisarse que Aeroméxico cuenta con excelentes trabajadores mexicanos, que merecen ser estimulados para ocupar las altas responsabilidades de nuestra línea aérea.