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Peña Nieto: la época de la impunidad en México

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Ana E. Rosete

En México, la justicia es un privilegio que apenas alcanza a uno de cada diez delitos. Un análisis histórico de la Cifra Oculta (2010-2024), basado en datos de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2025 del INEGI, revela que el país se ha mantenido estancado en un sistema donde la impunidad es la norma y no la excepción. La información fue retomada de la “Radiografía de la Impunidad”, hecha por México Evalúa.

Durante los últimos 14 años, el porcentaje de delitos que no se denuncian o no derivan en una carpeta de investigación ha oscilado entre el 91% y el 94%. Sin embargo, dos años destacan como los puntos de mayor oscuridad para el sistema de justicia penal mexicano: 2013 y 2015.

Los picos de la impunidad: La era de Enrique Peña Nieto

De acuerdo con la gráfica histórica, el año 2013 marcó un récord alarmante con una cifra oculta del 93.8%, el nivel más alto registrado en el periodo analizado. Apenas dos años después, en 2015, el indicador volvió a dispararse hasta alcanzar el 93.71%.

En ambos periodos, México era gobernado por Enrique Peña Nieto (PRI). Estos picos de impunidad coinciden con una etapa en la que, a pesar de las promesas de una estrategia de seguridad más eficaz, la desconexión entre la ciudadanía y las instituciones de procuración de justicia se agudizó. Durante este sexenio, la percepción de las víctimas fue clara: denunciar era un esfuerzo inútil. En 2013 y 2015, menos de 7 de cada 100 delitos cometidos llegaron a manos de un fiscal.

Para obtener esta “radiografía del silencio”, el INEGI estima cuatro variables críticas que confrontan la realidad de las víctimas con los registros oficiales del total de delitos ocurridos, los delitos que sí llegaron a una ventanilla de denuncia, los casos que lograron que se abriera una carpeta de investigación así como aquellos que, aun denunciados, fueron desechados por las fiscalías sin investigar.

La Cifra Oculta es el resultado de sumar los delitos no denunciados más aquellos que las autoridades decidieron no procesar. Es decir, captura todo lo que el Estado decide ignorar.

Una crisis estructural que trasciende sexenios

Aunque los años más críticos se dieron durante el sexenio priista, la tendencia muestra una estabilidad preocupante. Al cierre de 2024, la cifra se ubicó en 93.25%, lo que demuestra que las reformas al Sistema de Justicia Penal no han logrado incentivar la denuncia ciudadana o mejorar la eficiencia de las fiscalías estatales.

“El nivel de la cifra oculta es sumamente alto; implica que se denuncia menos de uno de cada 10 delitos. Esto es la puerta abierta a la impunidad”, señala el reporte. Mientras 9 de cada 10 delitos permanezcan en la sombra, la reparación del daño y la sanción a los responsables seguirán siendo una excepción estadística en un país que parece haberse acostumbrado a no denunciar.

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