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Partidos PRI y PAN abrieron los procesos internos para que no solo se elijan a sus militantes; principales liderazgos arrastran irregularidades administrativas y presuntos sobornos
Ciudad de México. – De camino a las elecciones intermedias de 2027, los partidos más antiguos, PRI y PAN han optado por abrir sus procesos internos de selección de candidatos a la ciudadanía. Esto ocurre mientras las cifras preliminares del Instituto Nacional Electoral (INE) revela caídas en sus padrones de afiliados, y ante la opinión pública tienen liderazgos quemados por casos de presunta corrupción, irregularidades en cargos anteriores y presuntos sobornos.
El PRI es liderado por Alejandro “Alito” Moreno desde 2019 gracias a que en 2024 modificó los estatutos para extender su liderazgo hasta 2032. Esta cooptación ha sido uno de los principales motivos por los que el PRI ha tenido renuncias masivas. Este año las cifras preliminares del INE sobre la cantidad de militantes en el partido tricolor revelan que el partido cuenta con cerca de 844 mil personas afiliadas.
El último registro del INE sobre la fuerza en territorio del PRI data de 2023, previo a las elecciones de 2024, cuando el partido más longevo del país compitió con 1 millón 411 mil afiliados. Es decir, tras la derrota el tricolor perdió cerca de 600 mil priístas. El presidente del partido informó que para 2027 abrió las candidaturas a la sociedad civil como “Defensores de México”.
El escenario es similar para el PAN que ha tenido variaciones en su cantidad de afiliados por disputas entre grupos internos que han buscado la dirigencia que actualmente preside Jorge Romero Herrera y su círculo cercano. El PAN se ha caracterizado por tener pocos militantes, pero procesos electorales con amplia simpatía política. Los registros del INE sobre esta fuerza indican que en 2023 contó con 277 mil afiliados y de acuerdo con los datos preliminares de la autoridad electoral, este año competirá con cerca de 365 mil militantes.
Aunque la cifra del PAN es mayor a hace dos años, supera el umbral mínimo para mantener su registro como partido político. Después de la derrota electoral del blanquiazul en 2024, su dirigencia empezó una campaña para sumar militantes. Este año dio a conocer que igual al PRI, abrió su proceso de selección de aspirantes a las candidaturas de 2027 a la ciudadanía.
El único requisito que solicitó es que los no militantes sean honestos y tengan ganas de trabajar por México.
La apertura de los procesos internos también se enmarca en un contexto dónde los principales líderes políticos en cargos partidistas, legislativos o como gobernadores, arrastran polémicas.
En el PRI, ya fue anunciado que entre sus Defensores de México se encuentra Manuel Añorve como representante del estado de Guerrero. El priísta actualmente es senador de la República por el periodo 2024-2030. En su cargo como presidente municipal de Acapulco, aceptó que dejó al municipio una deuda de 423 millones de pesos, pero negó desfalco alguno; en su gobierno anterior también en Acapulco, fue acusado de usar el dinero para obra son hechas en campañas políticas y este año Moren reveló que en sus gobiernos en acapulco otorgó permisos ilegales de construcción en zonas de riesgo.
Rubén Moreira, actual diputado federal es otro de los liderazgos que quedan en apoyo de Alito Moreno. El legislador gobernó el estado de Coahuila entre 2011 y 2017, periodo en el que endeudó al estado y que según especialistas los 5 mil millones de pesos no se podrán saldar sino hasta 2044. En su periodo como gobernador, también se iniciaron investigaciones por su presunta relación con el grupo delictivo Los Zetas, mientras que en 2017 fue señalado de intervenir en las elecciones estatales para favorecer a su partido.
En el PAN quedan entre sus principales líderes el senador Ricardo Anaya. En su caso, desde el sexenio pasado libró una orden de aprehensión por su presunta participación en sobornos para que su partido diera los votos a favor en el Congreso de la Unión para aprobar la Reforma Energética del gobierno de Enrique Peña Nieto.
Otros de los liderazgos fuertes del blanquiazul es María Eugenia Campos, gobernadora de Coahuila, quién arrastra investigaciones por presuntamente, prestarse a sobornos del exgobernador César Duarte; mientras que Santiago Taboada, secretario de Acción Política en el PAN, aunque es mediático, mientras fue alcalde de Benito Juárez en la Ciudad de México, fue descubierto un entramado de corrupción inmobiliaria que involucró a funcionarios de su administración.