Visitas
Juan R. Hernández
Ciudad de México.- Con un sólido 72.3% de aprobación y apenas 25.6 por ciento de desaprobación, la presidenta Claudia Sheinbaum se posiciona como la mejor evaluada de América Latina, de acuerdo con el más reciente ranking regional de marzo de 2026. Este nivel de respaldo la coloca en la cima del liderazgo continental, reflejando una alta confianza ciudadana en su administración.
El estudio, elaborado por la firma CB Global Data, confirma que México encabeza la aprobación presidencial en la región, en un contexto donde otros mandatarios presentan niveles más bajos de respaldo o altos índices de rechazo.

En el listado, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, aparece en segundo lugar con 71.8% de aprobación, seguido por Luis Abinader, de República Dominicana, con 58.7% de opinión positiva.
Más atrás se ubican Daniel Ortega, de Nicaragua, con 57.9; Rodrigo Chaves, de Costa Rica, con 56.8%; y otros mandatarios con cifras inferiores.
En contraste, líderes como Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, registran apenas 46.6% de aprobación, evidenciando una caída en su imagen frente a la ciudadanía.
Sobre los peores presidentes, la encuesta destaca en el último lugar destaca la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, con apenas 23.7% de aprobación y un rechazo que alcanza el 72.7%, posicionándose como la peor evaluada de la región.
Le siguen otros mandatarios con bajos niveles de respaldo ciudadano, como el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, quien registra alrededor de 31.6% de aprobación frente a un 64.7% de desaprobación.
En la misma tendencia aparece el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, con niveles de aprobación cercanos al 36% y rechazo por arriba del 59% reflejando un balance negativo en la percepción ciudadana.
En el caso de Perú, el entonces mandatario José Jerí cerró su gestión con apenas 32.8% de aprobación y 58.3% de rechazo, ubicándose igualmente en los últimos sitios del ranking
El estudio, realizado en 18 países y con más de 22 mil encuestados, confirma un escenario regional marcado por la polarización y el desgaste de varios gobiernos, donde la desaprobación supera ampliamente a la aprobación en múltiples casos, evidenciando una crisis de confianza ciudadana en distintos países de América Latina.