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• Analistas difieren sobre viabilidad de alianzas frente a un Morena dominante
• PAN explora candidatos ciudadanos mientras PRI insiste en coalición
• Escenario electoral local perfila reacomodos y estrategias mixtas
Juan R. Hernández
Ciudad de México.- La negativa de PRI, PAN y Movimiento Ciudadano a reeditar una coalición rumbo a 2027 no sólo marca un viraje político, sino que exhibe la crisis de identidad en la oposición. Para especialistas, el debate no es menor: mientras unos ven en la ruptura una oportunidad, otros advierten que sin alianzas la derrota está prácticamente asegurada.
En entrevista con Diario BASTA, el analista Jesús Pérez Gaona fue contundente: “El verdadero experimento fue unirse, y fracasó”. Afirmó que la coalición opositora terminó por validar el discurso del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien señalaba que PRI, PAN y PRD representaban lo mismo.
Desde su perspectiva, los datos son irrefutables: derrotas en 2018, 2021 y 2024, además de un desplome territorial. “El PRI pasó de 15 gubernaturas a sólo dos, y el PRD perdió el registro. La alianza no sumó, restó”, sostuvo.

Pérez Gaona considera que el PAN intenta corregir el rumbo al abrirse a candidatos ciudadanos, aunque lo ve como una reacción tardía. Recordó que figuras como Damián Zepeda ya advertían que las coaliciones no garantizaban triunfos. “Hoy enfrentan el dilema de perder juntos o perder separados, pero al menos solos podrán medir su verdadera fuerza”, explicó.
Incluso fue más allá al advertir el riesgo para el tricolor: “El PRI es el único que insiste en alianzas porque está en proceso de extinción rumbo a su centenario en 2029”.
En contraste, el analista Alejandro Envila Fisher defendió la vigencia de las coaliciones. “Llegaron para quedarse; sin ellas, ninguno de los tres partidos es competitivo frente a Morena”, afirmó. Señaló que existe una “asimetría evidente”, con un partido oficial fortalecido y condiciones electorales que favorecen su avance.
Envila Fisher reconoció el desgaste del PAN por su alianza con el PRI, especialmente entre sectores urbanos y jóvenes, pero subrayó que en estados como Nuevo León o San Luis Potosí los acuerdos siguen siendo necesarios.
“Hay realidades locales que obligan a pactar, aunque el discurso nacional diga lo contrario”, apuntó.
Advirtió que una prohibición total de coaliciones podría detonar una crisis interna en el PAN, por lo que anticipa alianzas “de facto”: apoyos cruzados, ausencia estratégica de candidatos y acuerdos no formalizados.
Sobre MC, señaló que su postura anticoalición contrasta con su actuación legislativa, donde frecuentemente coincide con Morena, lo que le ha valido señalamientos como “partido esquirol”.
Envila resumió el momento político como un tablero en movimiento: “Las coaliciones son matrimonios de conveniencia; cambian según la coyuntura”.
Así, rumbo a 2027, la oposición no sólo redefine estrategias, sino que enfrenta una pregunta de fondo: reinventarse o diluirse ante el dominio guinda.