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La GAM realiza un homenaje a la escritora Elena Poniatowska, figura imprescindible de la literatura y el periodismo en México
Redacción
Con la convicción de abrir más espacios a la vida cultural en el norte de la capital, el alcalde de Gustavo A. Madero, Janecarlo Lozano, inauguró el Ágora Elena Poniatowska dentro de las oficinas centrales de la demarcación.
Esta plaza pública rinde homenaje a la escritora Elena Poniatowska Amor, figura imprescindible de la literatura y el periodismo en México.
Como pieza central, destaca un busto de la autora, (obra del escultor Víctor Hugo Yáñez) que observa el ir y venir cotidiano de trabajadores y visitantes. El espacio no sólo abre sus puertas a la cultura: la pone en escena desde el primer paso, con pisos de piedra caliza que dibujan un tablero rítmico blancos y negros bajo los pies.
Rodeada por muros metálicos calados con figuras florales, la plaza respira una estética contemporánea que dialoga con la idea de comunidad. Encima, una velaria monumental se despliega como una flor abierta, filtrando la luz y creando un juego de sombras que cambia a lo largo del día, como si el ágora tuviera vida propia.

Más allá del acto inaugural, el ágora busca convertirse en un punto de encuentro para la comunidad. La intención, de acuerdo con el alcalde Janecarlo Lozano, es activar este espacio con presentaciones artísticas, lecturas, talleres y actividades que acerquen la cultura a los habitantes de la alcaldía.
“Un espacio vivo para sus reuniones, para sus capacitaciones, para el arte, para la convivencia, para el diálogo. Y esta plaza central es a partir de hoy legítimamente suya, trabajadores y trabajadoras. Pero un espacio de esta magnitud, con este propósito de encuentro y de memoria, no podía llevar cualquier nombre. Debía llevar el nombre de alguien que hubiera dedicado su vida entera a escuchar, a congregar voces, a documentar historias que ha vivido nuestro país.
Por eso, hoy es un inmenso honor y un privilegio histórico para Gustavo Madero contar con la presencia de una mujer excepcional, una mujer que con su pluma ha sido conciencia, ha sido la memoria y ha sido el corazón de México. Querida Elena Poniatowska, bienvenida a tu casa”, dijo el alcalde Janecarlo Lozano.

Entre concreto y oficinas administrativas, el ágora introduce un respiro: un lugar donde la palabra, la música y las expresiones escénicas puedan irrumpir en la rutina burocrática.
A la inauguración asistieron más de 500 trabajadores, así como diputados locales y federales y los integrantes del Concejo de la alcaldía, quienes fueron testigos de la develación del busto.
La elección de Poniatowska no es casual; su obra, profundamente ligada a las voces de la calle, parece encontrar eco en un territorio donde la cultura busca, cada vez más, abrirse paso fuera de los recintos tradicionales.
“Les puedo decir que estoy muy conmovida, estamos debajo de una estrella blanca (…) Este techo nos habla, es casi una paloma y puede ser una mariposa. Si bien, bien, están volando mariposas, nos están brindando su felicidad y su libertad. Y nosotros también somos seres libres y somos seres con alas y volemos, volemos alto”

“Creo que lo podemos hacer todos juntos y ustedes me dan esa posibilidad a mis 93 años en que posiblemente Dios alguna vez me reciba con los brazos abiertos en el cielo. Y ojalá y sea igualito a este. Muchísimas gracias. Creo que se merece un gran, un gran aplauso”, dijo la escritora Elena Poniatowska.
Así, la nueva ágora no sólo inaugura un espacio físico, sino también una intención: hacer de la cultura una presencia cotidiana, al alcance de quienes transitan, trabajan o habitan esta zona de la ciudad.