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Por Salvador Guerrero Chiprés
Resignificación del urbanismo
Al detenerse frente al área de atención emocional de la nueva Utopía en la Magdalena Mixiuhca, Clara Brugada definió espontáneamente los principios sobre la salud pública: aquí podría estar el diván de Freud.
La anécdota surgida ayer en la inauguración de este espacio de cuidados es reconocimiento a la justicia social llevada al terreno de la reparación psíquica. Al invocar la figura del padre del psicoanálisis, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México posiciona el bienestar subjetivo como un derecho, arrebatándole a la consulta privada el monopolio del alivio mental.
Convergencia plena con políticas de bienestar materializadas en las Utopías, acrónimo de Unidades de Transformación y Organización para la Inclusión y la Armonía Social, con áreas para las personas de todas las edades, desde bebés has adultas mayores, con amplias ofertas de esparcimiento y atención física, como canchas de pádel, un campo de golf a escala, pista de go karts, laboratorios clínicos o de mastografías.
Resignificación del urbanismo. Más allá de la infraestructura está la vida cotidiana, el tiempo de las personas, el reconocimiento a las desigualdades, violencias y abandonos.
Once ejes temáticos en respuesta a las necesidades de las y los vecinos de la zona, con un beneficio directo a 83 mil habitantes de 23 colonias, sintetiza el secretario de Obras, Raúl Basulto. Y por primera vez en las Utopías un espacio dedicado específicamente a las personas de la diversidad sexual.
Ubicada en ese “lugar del parto” —significado náhuatl de Mixiuhca—, la Utopía propone un nacimiento distinto, el de una política que entiende la pobreza emocional tan paralizante como la económica. Un espacio donde los deportes y los cuidados se encuentran, menciona la alcaldesa de Iztacalco, Lourdes Paz.
La Magdalena Mixiuhca se convierte así en el punto de partida de un laboratorio de cohesión social que tendrá 100 Utopías.