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Habitantes y comerciantes denuncian un encarecimiento sostenido de productos básicos como huevo, pollo y tortilla, fenómeno que vinculan al cobro de piso ejercido por grupos delictivos
MARIO LÓPEZ
GRUPO CANTÓN
En comunidades de Valle de Bravo, municipio gobernado por Michelle Núñez Ponce familias denuncian un incremento sostenido en los precios de productos básicos como huevo, pollo y tortilla, situación que atribuyen a la presencia de grupos delictivos.
De acuerdo con testimonios, comerciantes enfrentan presiones económicas derivadas del llamado “cobro de piso”, lo que impacta directamente en el costo final para los consumidores.

Este fenómeno no es aislado. En el Estado de México, la extorsión se ha consolidado como uno de los delitos con mayor crecimiento en los últimos años. Investigaciones periodísticas documentan que grupos criminales han llegado a imponer sobreprecios de hasta 144% en productos y servicios, afectando cadenas de suministro completas.
A nivel nacional, la ENVIPE 2025 confirma que delitos como la extorsión y el fraude han aumentado, incluso cuando otros delitos violentos han mostrado variaciones a la baja.
Para 2026, los reportes oficiales mantienen a la extorsión como una de las principales problemáticas, con impacto directo en negocios y economías locales.
Pese a su perfil turístico, Valle de Bravo enfrenta así una dualidad: crecimiento económico por visitantes, pero presión delictiva en comunidades. La percepción de inseguridad también se mantiene elevada, en línea con el dato nacional donde más del 60% de la población considera inseguro su entorno.
Autoridades locales han implementado operativos en coordinación con fuerzas estatales, aunque no han detallado el alcance de la problemática ni la identificación de grupos específicos.
Habitantes y comerciantes insisten en la necesidad de acciones más contundentes, al advertir que el impacto económico ya se refleja en la vida diaria y podría afectar la estabilidad social y turística del municipio.