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CHRISTIAN DAZA
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.- En un mercado público se convirtió la plancha del zócalo capitalino, en dónde los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) tienen su “plantón” desde este miércoles, pero también todo un tianguis con la venta de diversos productos que van desde comida, pasando cinturones gorras, sillas, bolsos y otros artículos.

En recorrido realizado por Diario Basta, al interior del campamento, se constató que cuentan con servicio de sanitario con costo de 5 pesos, y de regaderas a 50 pesos, que brindan higiene a los ocupantes de las pocas carpas que están, recordando que en otros años la plaza de la Constitución estaba a tope de tiendas de campaña y de manifestantes que cada año invaden este lugar para exigir aumento salarial.

A los pies de Palacio Nacional, se mantiene el muro metálico para evitar que lleguen a la cercanía de este inmueble, pero la barda ya es usada por los comerciantes para exhibir sus productos, mismos que son consumidos por los miembros del magisterio, pero también por los paseantes que deambulan por el lugar.
“Llévela, llévela, la bonita silla para que se siente”, se oye por parte de comerciantes que venden todo para el campamento, como son sillas, banquitos, sacos de dormir y una peculiar renta de casas de campaña a 50 pesos la pernocta.
Algunos son comerciantes traídos por los propios maestros disidentes, pero otros son comerciantes de las inmediaciones quienes vieron la oportunidad de expandirse a la plancha durante estos días en los que los manifestantes van a estar en el Zócalo.
“Nosotros somos de Carranza, pero nos dieron chance de acercarnos para vender algunas de nuestras cosas”, dijo Fermín, quien vende bolsos y cinturones, y reconoció que “los maestros son buenos clientes, sí compran, entonces a nosotros nos conviene estar por lo menos un par de días más”, explicó.