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Los cuerpos sin vida, estaban en un terreno baldío de Nopaltepec, con impactos de bala y signos de tortura, tras acudir a una supuesta cita para vender vehículos
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
Tres hombres partieron con rumbo a Hidalgo con una sola intención: vender sus camionetas. Nunca imaginaron que el negocio ya estaba marcado por la muerte. Horas después, sus cuerpos fueron hallados tirados en un terreno baldío de Nopaltepec, entre la maleza y el silencio.
El hallazgo ocurrió en los Ejidos de San Felipe Teotitlán, en los límites con Axapusco. Fueron vecinos quienes dieron aviso tras ver tres cuerpos inmóviles. Al llegar, policías y peritos confirmaron lo peor: presentaban múltiples impactos de bala y evidentes huellas de violencia previa. Todo apunta a una emboscada. Las víctimas habían acordado una cita en Tulancingo, Hidalgo, para concretar la venta de unidades. Sin embargo, el trayecto se convirtió en un viaje sin regreso. Sus teléfonos dejaron de responder y la comunicación se perdió.

Minutos después del reporte, la zona fue acordonada. Los cuerpos quedaron tendidos como evidencia brutal de un crimen que, hasta ahora, no tiene responsables. La escena hablaba por sí sola: disparos de alto calibre, marcas de tortura y una ejecución directa.
Familiares, devastados, comenzaron a llegar al sitio y a las redes sociales. Entre mensajes de despedida y exigencias, una constante se repite: justicia. “No iban a pelear, iban a trabajar”, escribió un allegado.

El caso no es aislado. En distintas regiones del Estado de México, la modalidad de “cita de compra-venta” se ha convertido en un gancho mortal. Delincuentes simulan interés en adquirir vehículos para atraer a sus víctimas a zonas despobladas, donde las someten, roban o asesinan. La falta de vigilancia en estos puntos y la rapidez con la que operan los grupos criminales complican la reacción de las autoridades. En este caso, no hay detenidos, no hay avances claros, solo una carpeta de investigación abierta. Mientras tanto, tres familias enfrentan el duelo y una pregunta sin respuesta: ¿en qué momento salir a trabajar se volvió un riesgo de muerte? En Nopaltepec, la tierra volvió a tragarse la verdad entre casquillos y sangre.
Y en el Estado de México, la violencia sigue encontrando nuevas formas de cazar a sus víctimas.