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El municipio enfrenta una problemática recurrente por la aparición de socavones derivados del deterioro de su red de drenaje y las características del suelo lacustre
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La mala gestión de Alan Velasco Agüero al frente del municipio de Valle de Chalco, ha generado que el debilitamiento del subsuelo se agrave a partir de una nula inversión en su red de drenaje, la cual se advierte rebasa los 50 años de antigüedad. Esto ha colocado nuevamente a su demarcación en alerta por la aparición de socavones en distintas zonas del municipio.
De acuerdo con información del Organismo Descentralizado de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (Odapas), actualmente se tienen identificadas al menos 18 oquedades activas que requieren intervención inmediata, algunas de ellas detectadas en vialidades donde el tránsito vehicular y peatonal representa un riesgo permanente.

Autoridades del organismo señalaron que durante 2025 se realizaron trabajos de reparación en más de 40 hundimientos registrados en colonias de la demarcación. Sin embargo, la problemática persiste debido al estado crítico de la infraestructura hidráulica, instalada hace décadas y construida con materiales que hoy presentan desgaste estructural.
Según explicó el director del Odapas, cuando se presentan colapsos de gran dimensión las brigadas municipales no cuentan con la maquinaria suficiente para intervenir de inmediato, por lo que es necesario contratar servicios especializados. Este proceso implica cotizaciones, procedimientos administrativos y la gestión de recursos adicionales, lo que puede retrasar la atención de algunos casos.
En los hundimientos de menor escala, el procedimiento es más ágil. Personal técnico localiza la fuga o fractura en la tubería, sustituye el tramo dañado y posteriormente cuadrillas de Obras Públicas realizan el relleno del terreno, compactación y reposición del pavimento para restablecer la circulación.
El alcalde Alan Velasco Agüero reconoció que la aparición de socavones se ha convertido en uno de los principales retos de la administración municipal. Explicó que el fenómeno responde a una combinación de factores: el asentamiento natural del suelo lacustre donde se edificó la zona y el envejecimiento de las líneas de drenaje.
“El problema de fondo es la antigüedad de la red. Muchas tuberías datan de hace cinco décadas y han llegado al límite de su vida útil”, señaló el edil
Velasco Agüero sostuvo que la solución estructural implicaría la sustitución completa del sistema de drenaje, una obra de gran escala que requeriría inversiones millonarias y la participación de instancias estatales y federales.
Mientras tanto, el municipio mantiene brigadas de atención permanente para responder a los reportes ciudadanos y reducir los riesgos que representan estas cavidades para habitantes y automovilistas.