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Un vehículo de redilas de 3.5 toneladas lleno de cartón podría trasladar material cuyo valor rondaría entre 7 mil y 10 mil pesos
Ana E. Rosete
Una camioneta oficial de la Alcaldía Miguel Hidalgo fue captada recogiendo cartón en la zona de Tlatelolco, territorio que pertenece a la Alcaldía Cuauhtémoc, lo que desató cuestionamientos sobre el uso de vehículos públicos para actividades que podrían constituir un negocio particular de trabajadores.

La denuncia fue difundida por la activista Diana Luz Vázquez, quien publicó una fotografía de una camioneta de redilas rotulada con el logotipo de la alcaldía gobernada por Mauricio Tabe.
“Anda perdido este camión de la Alcaldía Miguel Hidalgo en Tlatelolco recibiendo cartón de una empresa privada. Es decir, se trata de un negocio de particulares usando el camión que se paga con recursos públicos”, escribió la activista en redes sociales al señalar que la unidad fue fotografiada sobre la avenida Manuel González.
El señalamiento abre la posibilidad de que trabajadores estén utilizando vehículos oficiales para recolectar materiales reciclables con fines de lucro. En el mercado informal del reciclaje, el cartón se paga aproximadamente entre 2.5 y 3 pesos por kilo, dependiendo de su calidad y del centro de acopio.
Una camioneta de redilas de 3.5 toneladas, como las que suelen utilizar las alcaldías para servicios urbanos, puede transportar hasta 3 mil 500 kilogramos de carga. Esto significa que una sola unidad llena de cartón podría trasladar material cuyo valor rondaría entre 7 mil y 10 mil pesos por viaje, dependiendo del volumen y del precio pagado por kilo.
El negocio del reciclaje informal es común entre recolectores y pepenadores, pero el uso de unidades oficiales para esa actividad podría representar un posible desvío de recursos públicos o uso indebido de bienes del gobierno, ya que los vehículos asignados a dependencias deben destinarse exclusivamente a funciones institucionales.
Además, el hecho de que la unidad opere fuera de la demarcación donde fue asignada genera dudas sobre si existe algún convenio interalcaldías o si simplemente se trata de actividades realizadas por trabajadores para obtener ingresos extra mediante la venta del material reciclable.
El caso también revive denuncias sobre prácticas extendidas entre cuadrillas de servicios urbanos que, además de su jornada laboral, recolectan materiales reciclables para venderlos posteriormente en centros de acopio y obtener ingresos adicionales. En este caso, sin embargo, el señalamiento apunta a que el negocio estaría realizándose con un vehículo pagado con recursos públicos, lo que podría derivar en responsabilidades administrativas si se confirma el uso indebido de la unidad.