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La víctima quedó tendida sobre el asfalto entre manchas de sangre y pertenencias esparcidas, automovilistas alertaron a los servicios de emergencia
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La madrugada se desvanecía cuando la tragedia irrumpió en la carretera México-Toluca. Eran cerca de las 6:30 de la mañana cuando el cuerpo de una mujer quedó tendido sobre los carriles centrales de esta vía rápida, a la altura del puente vehicular de San Pedro Tultepec, en el municipio de Lerma.

El hallazgo fue hecho por automovilistas que circulaban hacia la Ciudad de México. Al principio creyeron que se trataba de algún objeto tirado en la carretera, pero al acercarse descubrieron una escena escalofriante. Sobre el pavimento yacía el cuerpo de una mujer vestida con pants y sudadera roja, además de tenis blancos. A su alrededor había manchas de sangre y una bolsa con alimentos que quedó abierta tras el impacto.
“Pensé que era basura en la carretera, pero cuando vi la ropa y el cuerpo entendí que era una persona”, relató un conductor que se detuvo metros adelante para llamar a emergencias. Paramédicos de la Cruz Roja llegaron poco después al punto, sin embargo, al revisar a la víctima confirmaron que ya no presentaba signos vitales. El golpe había sido letal.
Las primeras versiones indican que la mujer fue atropellada por un vehículo cuyo conductor no se detuvo y huyó del lugar, dejando el cuerpo abandonado en plena autopista.
Elementos de la Guardia Nacional y policías estatales acordonaron la zona mientras peritos de la Fiscalía mexiquense iniciaban las diligencias para levantar indicios. Testigos observaron con consternación la escena. “Seguramente iba a trabajar, como muchos que cruzan temprano esta carretera. Es triste que alguien muera así y que el responsable ni siquiera se detenga”, expresó una comerciante cercana al lugar.
La víctima no portaba documentos que permitieran identificarla de inmediato, por lo que su cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense en calidad de desconocida.
Mientras peritos recogían evidencias, el tráfico en la carretera comenzó a acumularse, recordando a los conductores que, en ese mismo punto, minutos antes, la muerte había pasado a toda velocidad.