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Es casi seguro que, después de su fracaso en La Casa de los Famosos, el señor Mayer regrese a su curul en la Cámara. Es lamentable que Morena, siendo tan joven, haya cedido a las viejas prácticas priístas en las que veíamos en las Cámaras a Carmen Salinas o Irma Serrano, aunque los resultados de la primera fueron pobres, al menos en la segunda si hubo una lucha por Chiapas (su tierra natal) y gran activismo cuando el volcán Chichonal causó graves daños a la población, sin embargo, los que postulan artistas, lo hacían no por lo ser luchadores sociales, no por sus convicciones políticas, sino por su popularidad, buscando recoger el voto popular de un sector que era indiferente.
Cuando escribía las memorias de Silvia Pinal, ella misma me lo dijo al relatar la anécdota de cuando la invitaron a la Cámara “yo no sé de política”, dijo a la invitación, “no importa” respondió el dirigente.
Era el viejo PRI aprovechando la popularidad, era más simple posicionar una imagen y un proyecto. El caso Mayer es distinto, carente de popularidad real y más bien quemado en el medio, ha sabido relacionarse a nivel negocios porque básicamente y más allá de las producciones en las que participe o que el mismo haya realizado, su interés es el negocio, dejó su curul atraído por el premio en dólares que significaba y bajo un jugoso contrato de participación; su interés en la curul es el mismo, económico. Resultó atractivo para él unir
ambos negocios, era un ganar-ganar. Su participación como diputado federal desde que inició la Legislatura en septiembre del 2024 ha consistido en solo 5 iniciativas y 8 intervenciones; tuvo un total de 53 faltas y solo asistió a 9 de las 62 sesiones ordinarias.
Es claro que su prioridad no es la política pero sí la económica, que en la Cámara es de más de un millón de pesos anuales más prestaciones que incluyen seguro de vida, apoyo para transporte, alimentos, etc. Según Luis Morales, persona que ocupa la suplencia, Mayer fue impuesto y él fue desplazado. Casos como el de Mayer, cúpulas de poder que se han asentado en el legislativo; aumentos de sueldo indiscriminado y en general poco o nulo compromiso para escuchar las necesidades del pueblo se han asentado muy “priístamente” en la bancada morenista que, de nuevo, le abrirá las puertas al traficante de espectáculos.
Ana María Vázquez
Dramaturga/Escritora
@Anamariavazquez