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Mientras el gobierno de Moreno insiste en destacar avances en seguridad, un violento asalto ocurrido dentro de una vivienda, encendió las críticas contra la administración
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La inseguridad volvió a irrumpir con violencia en un hogar de la capital mexiquense, un hecho que ha reavivado los cuestionamientos hacia la estrategia de seguridad del gobierno municipal encabezado por el alcalde Ricardo Moreno.

La mañana del 6 de marzo, alrededor de las 8:40 horas, Evelyn regresaba a su domicilio luego de dejar a su hijo en la escuela. Lo que parecía un momento cotidiano se convirtió en una escena de terror cuando un sujeto ingresó detrás de ella y la atacó dentro de su propia vivienda. Las cámaras de seguridad del domicilio captaron el momento en que el agresor la somete y comienza a golpearla. Mientras la mantiene bajo control, abre el acceso para permitir el ingreso de tres cómplices más. Los cuatro sujetos irrumpen en el inmueble y comienzan a revisar habitaciones en busca de dinero, joyas y objetos de valor.

Durante el asalto, la víctima fue golpeada y agredida sexualmente, además de ser amenazada por los delincuentes, quienes advirtieron que podrían hacerle daño a su hijo si intentaba pedir ayuda. El video del ataque comenzó a circular en redes sociales, generando indignación entre habitantes de Toluca que denunciaron el aumento de delitos violentos en colonias de la ciudad. Para vecinos y usuarios en redes, el caso evidencia la distancia entre el discurso oficial del ayuntamiento y la situación real que enfrentan las familias en sus propios hogares.
Hasta el momento no se reportan personas detenidas, a pesar de que las cámaras de seguridad captaron imágenes de los agresores. La falta de resultados ha alimentado las críticas hacia la administración municipal, señalada por ciudadanos como incapaz de contener la ola de inseguridad. El caso de Evelyn se suma a una lista creciente de delitos denunciados por habitantes de Toluca, quienes cuestionan la efectividad de las acciones anunciadas por el gobierno local.
Para muchas familias de la capital mexiquense, la sensación es clara: mientras las autoridades hablan de avances, la violencia continúa tocando la puerta de sus hogares.