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Por Eduardo López Betancourt
ALISTA SUS CANDIDATOS ESTATALES
Recientemente se celebró la VII Asamblea Ordinaria del Consejo Nacional de Morena, realizada con gran “bombo y platillo” en un importante hotel de la capital. Como era de esperarse, se presentaron diversos planteamientos relevantes; quizá el más destacado fue el anuncio de que el partido pronto contará con abanderados para competir por las 17 gubernaturas que se renovarán el próximo año.
Las normas en materia electoral establecen que será a principios del año entrante cuando las distintas fuerzas políticas deban designar formalmente a sus candidatos. Sin embargo, Morena suele emplear un mecanismo particular: en lugar de nombrar directamente a un aspirante a la gubernatura, designa a un coordinador político, figura que en los hechos termina convirtiéndose en el representante del partido en las elecciones de 2027.
Algunos observadores consideran que esta práctica constituye un adelanto de las campañas políticas. No obstante, lejos de guardar las apariencias, se anunció que para el próximo mes de junio ya se conocerán los nombres de quienes asumirán dichas responsabilidades, con el propósito de fortalecer la presencia política del partido en el poder.
Aun así, Morena atraviesa momentos complejos, particularmente a raíz de los cambios propuestos en la legislación eleccionaria, los cuales han generado amplias discusiones y han sido señalados por diversos sectores como insuficientemente debatidos. Varias voces han expresado su desacuerdo con esta iniciativa y, lo más significativo, es que incluso algunos de los aliados tradicionales del movimiento comienzan a manifestar signos de inconformidad.
Uno de los puntos más controvertidos es el relacionado con los llamados diputados de partido. La propuesta busca establecer un esquema más equitativo; sin embargo, tanto el Partido del Trabajo como el Partido Verde Ecologista de México pretenden mantener ciertas prerrogativas, particularmente en la designación de parientes y allegados dentro de los 200 curules que no se someten a competencia directa.
De acuerdo con el planteamiento vigente, 300 diputados serían electos mediante voto directo en los distintos distritos del País, mientras que los 200 restantes se asignarían conforme a los mecanismos internos de los partidos. Este sistema, que en la práctica permite amplios márgenes de discrecionalidad, no ha sido bien recibido por los dirigentes del Partido del Trabajo ni por los del Partido Verde, cuyos líderes pretenden conservar influencia en la selección de quienes ocuparán esas posiciones legislativas.
La iniciativa electiva impulsada por la Presidenta Claudia Sheinbaum, plantea modalidades que, en teoría, buscan acercar el sistema político a mayores estándares democráticos. Sin embargo, el debate que ha provocado y las resistencias dentro de las propias fuerzas aliadas terminaron por proyectar una sombra sobre los trabajos del Consejo, un encuentro que pretendía exhibir fortaleza política, pero que dejó entrever tensiones y discrepancias en el seno del movimiento gobernante.