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En Toluca un joven motociclista perdió la vida de forma instantánea luego de perder el control de su unidad y estrellarse contra el pavimento en Paseo Tollocan
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La madrugada fue rota por un estruendo seco que heló la sangre de quienes habitan cerca de Paseo Tollocan. Lo que segundos antes era el rugido de un motor terminó convertido en una escena trágica: un motociclista quedó tendido sin vida sobre el pavimento, rodeado de fragmentos metálicos y un rastro oscuro que marcaba el lugar del impacto.

Los hechos ocurrieron alrededor de las 2:30 de la madrugada, cuando el conductor de una motocicleta tipo Italika de alto cilindraje circulaba por los carriles centrales de esta vialidad, a la altura del cruce con Díaz Mirón, en la colonia Izcalli Ipiem.
De acuerdo con los primeros reportes, el joven perdió el control de la unidad, derrapó violentamente y su cuerpo salió proyectado varios metros hasta azotar contra el asfalto.
La escena fue brutal. La motocicleta quedó destrozada varios metros atrás, mientras el cuerpo del conductor permanecía inmóvil bajo la luz amarillenta de las luminarias. A simple vista se apreciaban las huellas del fuerte impacto y manchas de sangre que evidenciaban la violencia del accidente.
Vecinos que escucharon el estruendo salieron alarmados de sus casas. Algunos se acercaron con cautela, pero la gravedad del escenario los dejó paralizados.
“Se oyó un golpe durísimo, como si algo explotara contra el piso. Cuando salimos vimos al muchacho tirado y la moto hecha pedazos. Nadie se atrevía a tocarlo porque se veía muy mal”, relató con voz entrecortada un comerciante de la zona.
Minutos después arribaron paramédicos de Protección Civil, quienes revisaron al joven; sin embargo, solo pudieron confirmar que ya no contaba con signos vitales. El impacto fue tan severo que la muerte habría sido prácticamente instantánea.
Elementos de Policía Estatal acordonaron el área para evitar otro percance y permitir el trabajo de los peritos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, quienes iniciaron las diligencias correspondientes.
Las autoridades analizan dos posibles escenarios: que el motociclista circulara a exceso de velocidad y perdiera el control, o que hubiera sido golpeado por otro vehículo cuyo conductor escapó del lugar.
Mientras las primeras luces del amanecer comenzaban a iluminar la vialidad, peritos realizaron el levantamiento del cuerpo, que fue trasladado al Servicio Médico Forense para la necropsia de ley. La tragedia dejó tras de sí silencio, restos de metal y la amarga sensación de que, en cuestión de segundos, la velocidad volvió a cobrarse otra vida en el asfalto de Tollocan.