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Una medición de Demoscopia Digital, levantada el 19 de febrero de 2026, muestra un panorama ampliamente favorable para el oficialismo
Ana E. Rosete
A poco más de un año de que arranque formalmente el proceso electoral rumbo a 2027, una medición de Demoscopia Digital, levantada el 19 de febrero de 2026, muestra un panorama ampliamente favorable para Morena en las preferencias para elegir gobernador en 17 entidades del país, donde el partido guinda encabeza la intención de voto en 15 estados, mientras que el PAN mantiene ventaja únicamente en Aguascalientes y Querétaro.

De acuerdo con el ejercicio demoscópico realizado sin considerar alianzas o coaliciones, Morena registra sus niveles más altos de preferencia en Guerrero, donde alcanza 45.9% de intención de voto, muy por encima del segundo lugar ocupado por el PRI con 12.6%.
Otros estados donde el partido oficialista presenta una ventaja holgada son Quintana Roo, con 40.8%, Sinaloa con 39.8%, Campeche con 38.5%, Baja California con 38.1% y Nayarit con 37.1%. En Sonora registra 36.3%, en Chihuahua 36.2%, en Tlaxcala 36.1%, y en Zacatecas 35.9%, consolidando una tendencia dominante en gran parte del país.
La encuesta también coloca a Morena al frente en Baja California Sur con 34.6%, Michoacán con 33.2%, Colima con 32.7% y San Luis Potosí, donde la contienda aparece más cerrada con 25.2%, apenas por encima del Partido Verde, que alcanza 24.5%.
Uno de los escenarios más competidos se observa en Nuevo León, donde Morena obtiene 25.9%, pero Movimiento Ciudadano se coloca muy cerca con 23.1%, mientras que PRI y PAN registran 13.5% y 12.7%, respectivamente.
En contraste, el PAN se mantiene como primera fuerza únicamente en Aguascalientes, donde alcanza 36.5% frente al 29.7% de Morena, y en Querétaro, entidad en la que obtiene 37.1% contra 27.4% del partido guinda.
Los datos reflejan que, en un escenario sin alianzas partidistas, Morena parte con ventaja en la mayoría de las entidades que renovarán gubernatura en 2027, aunque en varios estados la competencia podría intensificarse dependiendo de las candidaturas y de eventuales coaliciones entre fuerzas políticas.
La medición también revela porcentajes relevantes de ciudadanos que aún no definen su voto, con niveles de indecisión que en algunos estados superan el 20%, lo que podría modificar el panorama conforme avance el proceso electoral.