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Ignominia: Afrenta pública. Bajo el contexto bíblico (ya que el entorno está muy religioso, incluso con rezos en la Oficina Oval), significa deshonor, desvergüenza, descrédito público profundo.
11 mandatarios de Latinoamérica traicionando al pueblo que los eligió por un acto de besamanos y “queda bien” en el que, además, aceptan tácitamente ceder su soberanía y rendirse ante el intervencionismo norteamericano, como siempre, con el pretexto del narcotráfico, añadiendo la lucha contra la migración y protección de infraestructuras críticas; un “pequeño detalle” pasó casi inadvertido, esta cumbre señala la aceptación de la intervención norteamericana si las estrategias locales fallan, -la bomba en la sala y “pum”-, dijo textualmente Trump. Ya unos días antes se realizó una reunión similar, organizada por Pete Hegseth, secretario de Defensa de EE.UU. al que México declinó asistir dado el carácter abiertamente intervencionista del acuerdo que finalmente firmaron 17 naciones de América Latina y el Caribe.
Es evidente el afán expansionista de nuestro vecino, la Doctrina “Donroe” en marcha y el “escudo” que solo beneficia a Trump, al blindarse contra China y sumir a los países “aliados” (léase vendidos), en una Guerra contra el Narco 2.0 de la que en México todavía padecemos las secuelas.
Nuestro vecino, fiel a sus costumbres, crea el problema: narcotráfico, migración, etc., para luego “vender” la protección y soluciones como el “padre amoroso”, cuando lo que realmente hace es, de nuevo, usar a otras naciones como puente, herramienta y pretexto de sus propios intereses. De actuar en su territorio no se habla, de los capos que mueven la droga, de los millones de adictos creados por su sistema no se habla.
Y los representantes de sus países, aplaudiendo al tirano, traicionando a sus pueblos, regalando su territorio, sus bienes, su herencia cultural, las vidas de sus hombres, mujeres y niños que serán convertidos en “daños colaterales” no importan, mientras los líderes de paja sean invitados a comer a la mesa del tirano y tengan por un minuto el “favor de su atención”.
La ultraderecha se alía con el tirano mientras México resiste con “cabeza fría” en un delicado equilibrio sustentado, paradójicamente por el TLC que nos ha quitado tanto pero ahora se convierte en nuestra mejor defensa. La digna postura de nuestra mandataria hoy se hace patente y más que nunca, nuestra soberanía está resguardada, aunque, con nuestro temperamental y ambicioso vecino, ninguna historia puede estar contada del todo, porque el mundo está viendo como un Nerón lo incendia y muy pocos tienen el valor de levantar la voz. ¿Alguien podrá parar esta locura?
Ana María Vázquez
Escritora/Dramaturga
@Anamariavazquez