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* Formuló su propuesta a partir de las solicitudes de los mexicanos
* Abarca dos puntos clave: reduce costos y elimina pluris cerradas
* Dijo que el PREP no se toca; el cambio es en los cómputos distritales
Juan R. Hernández
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.- No hubo estridencias ni amenazas veladas. Desde el templete de Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum habló con tono sereno, casi pedagógico, para presentar su propuesta de reforma electoral, a la que bautizó como el “Decálogo por la Democracia”.

Diez puntos que, dijo, no nacen del escritorio sino de la campaña, del territorio, de consultas y de la voz repetida de miles de ciudadanos en plazas públicas: elecciones menos costosas, adiós a las listas plurinominales cerradas y más poder directo al ciudadano.
La escena tuvo más de cumplimiento que de confrontación. “Es una propuesta que me pidió la gente”, subrayó, al enviar la iniciativa a la Cámara de Diputados. Sin plan B adelantado, sin advertencias de mayorías automáticas. Solo la convicción de que la palabra empeñada pesa.
El corazón de la reforma late en cambios concretos: reasignar los 200 diputados plurinominales para que la mitad sean los mejores perdedores en distrito; eliminar la representación proporcional en el Senado; recortar 25% del gasto del INE, OPLES y partidos; y vincular al árbitro electoral con la UIF para cerrar el paso al dinero ilícito.
También propone voto en el extranjero con representación directa, regulación obligatoria de anuncios con inteligencia artificial, cómputos distritales el mismo día de la elección y consultas ciudadanas con apenas 2% de la lista nominal. A partir de 2030, estaría prohibido el nepotismo y la reelección consecutiva.
Ante críticas, la mandataria fue puntual: el PREP no se modifica, pues se regula en leyes secundarias. Lo único que cambia es el inicio inmediato de los cómputos distritales para evitar esperas innecesarias. Tampoco —informó— se elimina la representación proporcional; se mantiene la pluralidad, pero sin listas definidas por cúpulas.
Además, en la sección “Detector de Mentiras”, desmintió versiones sobre censura en redes, hackeos al SAT o riesgos para el Mundial 2026 avalado por la FIFA. Con videos y datos, respondió una por una.
La crónica deja una imagen distinta: liderazgo firme sin gritos, reforma entregada sin imposición. En tiempos de sospecha permanente, la apuesta es simple y arriesgada a la vez: que sea el Congreso y, al final, la ciudadanía, quien tenga la última palabra.