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REDACCIÓN
Ciudad de México.- La empresa TV Azteca de Ricardo Salinas Pliego enfrenta un presente difícil en el que una crisis financiera profunda la llevó a solicitar formalmente el concurso mercantil.
Y es que esta maniobra legal es una respuesta a un momento que combina deudas millonarias, cambios en el consumo digital y una presión fiscal que no da tregua al hombre que se ha convertido en un crítico y opositor del Gobierno Federal.

Situaciones como el desembolso de tres mil 800 millones de pesos por licencias, el impacto de la pandemia por COVID-19 y los adeudos de impuestos al Servicio de Administración Tributaria (SAT) provocaron que el magnate buscara una salida institucional para evitar el colapso total de sus operaciones.
El objetivo con el concurso mercantil es claro, ya que Salinas Pliego planea sanear sus finanzas y ordenar sus pasivos de una manera que sea equitativa para sus acreedores, pero que también le permita seguir transmitiendo sus programas, realities y noticieros. Y si bien no se trata de una quiebra definitiva, sino de una pausa legal para reestructurar el capital y ganar el tiempo que el mercado no le estaba otorgando.
No obstante, también hay quienes apuntan que este movimiento es para poder trasferir recursos fuera de México para blindarse y así ante cualquier consecuencia financiera no quede en la quiebra.
Aunado a su presente incierto en el país, en Estados Unidos la situación no cambia mucho, ya que desde 2021, la empresa dejó de pagar cupones a tenedores de bonos en Estados Unidos, lo que derivó en un proceso bajo el Capítulo 11 en la Corte de Bancarrota de Nueva York en 2023. Los acreedores exigen 105 millones de dólares en efectivo, mientras que la oferta de la televisora apenas alcanzaba los 40 millones. Esta brecha mantiene a la empresa en una cuerda floja internacional.