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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La desaparición por el sacerdote Francisco Núñez Martínez mantiene en incertidumbre a habitantes de Santa María Ajoloapan y comunidades cercanas en el municipio de Tecámac.

Desde el pasado 7 de febrero, cuando salió de su domicilio por la mañana para atender actividades pastorales, no se ha vuelto a saber de él, situación que ha movilizado a decenas de familias que temen que el caso se diluya entre las múltiples desapariciones que ocurren en la región.
De acuerdo con familiares, el religioso abandonó su vivienda alrededor de las nueve de la mañana. La última referencia sobre su paradero lo ubica cerca de las 10:30 horas en la comunidad de Ixtlahuacán, en el municipio de Temascalapa, donde algunas personas dijeron haberlo visto caminando solo. Desde ese momento se perdió todo rastro.
Ante la falta de noticias, feligreses y vecinos comenzaron a organizar brigadas de búsqueda que recorren caminos de terracería, parcelas y zonas despobladas. La movilización comunitaria se ha extendido durante varios días con el apoyo de voluntarios que revisan veredas, predios abandonados y rutas de transporte en busca de algún indicio.
La desaparición del sacerdote ha provocado preocupación entre habitantes de la zona, quienes señalan que este tipo de casos se han vuelto cada vez más frecuentes en distintos municipios del Estado de México. “No es solo encontrarlo, también queremos que se investigue qué pasó”, comentó una vecina que participa en los recorridos.
Las redes sociales se han convertido en un instrumento clave para amplificar la búsqueda. Fotografías, fichas informativas y llamados de ayuda circulan en grupos comunitarios y páginas locales con la intención de que cualquier persona que tenga información la comparta.
Mientras tanto, familiares y feligreses piden a las autoridades reforzar las investigaciones y ampliar el radio de búsqueda. A más de diez días de su desaparición, la comunidad mantiene la esperanza de encontrar con vida al sacerdote, pero también exige que el caso no quede en el silencio que, advierten, suele rodear a muchas desapariciones en la región.