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• Se concentran en estas demarcaciones las denuncias por contaminación sonora
• Señalan habitantes omisión y presunta protección oficial a negocios irregulares
Juan R. Hernández
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.- En la CDMX, las alcaldías Cuauhtémoc, Benito Juárez y Miguel Hidalgo —gobernadas por la oposición— encabezan el ranking del escándalo nocturno. Acumulan miles de denuncias mientras sus titulares prometen orden, pero entregan omisión administrativa y tolerancia selectiva.

Cuauhtémoc, bajo el mando de Alessandra Rojo de la Vega, es el epicentro del caos: tiene 2 mil 252 quejas por ruido y vibraciones, según la PAOT; de las cuales, 2 mil 87 son exclusivamente por ruido. Colonias con intensa actividad comercial pasan la noche entre bocinas abiertas y terrazas que operan más allá del horario permitido.
En segundo lugar, está Benito Juárez, gobernada por Luis Mendoza, con mil 230 denuncias por ruido y vibraciones; 957 son solo por ruido. En tercer sitio, está Miguel Hidalgo, encabezada por Mauricio Tabe, con 828 y 637 casos respectivamente. Ahí la expansión de terrazas en Polanco mantiene en conflicto a empresarios y residentes.
Vecinos acusan omisión sistemática e incluso presunta protección a locales que operan sin permisos o burlan restricciones. Las clausuras son esporádicas y los operativos, dicen, son puro espectáculo para la foto.
Si bien demarcaciones como Iztapalapa (gobernada por Aleida Alavez) y Álvaro Obregón (administrada por Javier López Casarín) también tienen cifras relevantes, la mayoría de las denuncias son de territorios opositores. En contraste, Milpa Alta (Octavio Rivero) y La Magdalena Contreras (Fernando Mercado) son las más tranquilas, con apenas unas decenas de casos.
Cabe aclarar que, desde 2013, las quejas crecieron, alcanzaron picos entre 2017 y 2019, y se mantuvieron elevadas en 2025. Pero, mientras la música suena, la autoridad calla. Y la ciudad, literalmente, no puede dormir.