Síguenos

¿Qué estás buscando?

Voces

Reforma electoral: ¿solo Morena?

77 lecturas

Por Eduardo López Betancourt

Fortalecer la pluralidad

Se ha planteado una reforma electoral que, según se afirma, ha sido pactada entre diversos grupos. No obstante, todo parece reducirse a disminuir el número de legisladores y a limitar la presencia de los llamados minipartidos, así como a cancelar privilegios de fuerzas satélite cuyo único papel ha sido acompañar al partido mayoritario.

Conozco a Pablo Gómez desde sus inicios como líder universitario y posteriormente como sindicalista en la misma Casa de Estudios. Se ha distinguido como legislador, aunque no ha estado exento de polémica; basta recordar aquella ocasión en que aprobó una ley sin conocerla plenamente, lo que le acarreó severas críticas.

Es pertinente señalar que Pablo Gómez alcanzó presencia política, en buena medida, gracias a su participación en partidos minoritarios, donde encontró espacio para acceder a las llamadas diputaciones de partido. Resulta irónico que quien se benefició de ese sistema electoral, en tiempos en que el PRI, como fuerza dominante, concedía márgenes de representación a partidos pequeños, hoy, desde Morena como partido mayoritario, impulse una reforma que restringe esos mismos espacios.

Se confirma así la conocida expresión de que “todo depende del color del cristal con que se mira”. Ahora que forma parte del grupo dirigente de Morena, Pablo Gómez parece olvidar su trayectoria. El paralelismo es inevitable: “fui pobre, pero ahora soy rico y, por tanto, ya no quiero a los pobres”.

Una reforma electoral debe concebirse como un instrumento para garantizar la participación de todas las voces, no como un mecanismo excluyente ni como una estrategia coyuntural del poder. La historia suele ser implacable con quienes confunden mayoría con hegemonía.

Lo verdaderamente relevante es erradicar el nepotismo, el amiguismo y, sobre todo, la corrupción en la asignación de diputaciones y senadurías que pudieran corresponder a partidos minoritarios. Más que imponer una sola voluntad, lo aconsejable es fortalecer la pluralidad. Escuchar y respetar a todos constituye, sin duda, el fundamento de un buen gobierno.

Te puede interesar

Advertisement