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Relacionada con la presencia de toxoplasmosis en los ejemplares y otros animales que se encuentran en el zoológico de Chapultepec
Ana E. Rosete
La activista por los derechos de los animales, Lucía Hernández, acusó públicamente al Zoológico de Chapultepec de haber ocultado durante décadas información relacionada con la presencia de toxoplasmosis en los pandas mexicanos y otras enfermedades documentadas en artículos científicos.

De acuerdo con Hernández, la toxoplasmosis —causada por el parásito Toxoplasma gondii— afectó directamente a los ejemplares bajo resguardo del recinto, incluyendo a Tohui, Liang, Shuan Shuan y Xin Xin desde 1992.
La activista sostiene que la enfermedad, transmitida por agua, suelo o alimentos contaminados, no fue un caso aislado. También se detectó en grandes felinos del propio zoológico, lo que considera particularmente grave debido a que los felinos son el hospedero definitivo del parásito. En su intestino, Toxoplasma gondii completa su ciclo y elimina ooquistes en las heces, contaminando superficies, suelo y agua.
“Si los grandes felinos estaban infestados, la contaminación hacia los recintos de los pandas fue consecuencia de condiciones insalubres y un manejo deficiente”, señaló Hernández.
Durante esos años, los zoológicos capitalinos estuvieron bajo la administración de Marielena Hoyo Bastien, periodo que, según la denuncia, enfrentó diversas crisis sanitarias.
En el año 2000, Xin Xin y Xiu Hua presentaron infestaciones activas y complicaciones asociadas a la toxoplasmosis, enfermedad que —según la activista— nunca fue erradicada del recinto.
La toxoplasmosis puede provocar daño neurológico, alteraciones visuales y fallas reproductivas. Está asociada a reabsorciones embrionarias, abortos tempranos, fallas de ovulación y disminución de fertilidad. Hernández afirma que en las pandas de Chapultepec se registraron pseudogestaciones repetidas, producción de leche sin crías y “conductas maternas sin descendencia viable”, frase utilizada oficialmente para evitar mencionar posibles abortos.
También cuestionó la inseminación artificial dirigida por Fernando Gual, actual director general de Zoológicos y Conservación de la Fauna Silvestre de la Ciudad de México, responsable de la operación de los centros de conservación capitalinos, incluido Chapultepec. Tras esos procedimientos, no volvieron a nacer pandas mexicanos.
En el caso de Xiu Hua, la activista aseguró que presentó lesiones en la córnea e inflamación ocular recurrente compatible con toxoplasmosis, lo que pudo derivar en pérdida total de la visión antes de su muerte en abril de 2013. Shuan Shuan, añadió, sufrió durante años deterioro visual progresivo e inflamación recurrente en un ojo, hasta desarrollar un carcinoma de células escamosas en el mismo sitio.
En los informes oficiales del zoológico se destaca la longevidad de los ejemplares, pero no se detallan las condiciones médicas que enfrentaron, denunció.
Actualmente solo permanece con vida Xin Xin, quien tuvo toxoplasmosis confirmada, afectación visual documentada y alteraciones reproductivas en un entorno donde la infestación estuvo presente durante años.
Hernández exigió transparencia a la titular de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, Julia Álvarez Icaza, ya que según afirmó— se han negado a entregar información específica sobre el estado de salud actual de la última panda mexicana.