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Redacción
Grupo Cantón
Ciudad de México.- La congestión vial que padecen las grandes urbes tiene como origen la fragmentación del sistema de movilidad, advirtió Adrián Escamilla, director ejecutivo de Grupo CISA, al participar en el Foro de Diálogo de Alto Nivel sobre Congestión Vehicular.
En el encuentro, organizado por la Came y la SICT en colaboración con la UITP, se expuso que si 25% de los automovilistas migrara a motocicletas, la congestión prácticamente desaparecería. También se reveló que el transporte de carga en México tiene una antigüedad promedio de 19 años, sin que exista un mecanismo eficaz para retirar unidades obsoletas del parque vehicular.

Escamilla subrayó que la congestión es un fenómeno multivariable que no puede reducirse al exceso de autos. La dispersión del transporte público, con subsistemas que operan bajo reglas y condiciones desiguales —desde corredores de alta capacidad hasta esquemas convencionales— impide respuestas integrales y deteriora la calidad del servicio para millones de usuarios.
A ello se suma la insuficiencia de subsidios, que limita frecuencias, mantenimiento y seguridad, así como el crecimiento urbano desordenado que ralentiza incluso los corredores confinados.
En la misma mesa, Sergio Mendoza Pucciarelli, de la AMFIM, defendió a la motocicleta como alternativa inmediata para despresurizar vialidades. Por su parte, Osvaldo Belmont, de la AMIA, alertó sobre la falta de incentivos para renovar vehículos antiguos, mientras que Leonardo Gómez Vargas, de la ANTP, reconoció que la obsolescencia del transporte de carga impacta en eficiencia y emisiones contaminantes.
Como salida estructural, Escamilla planteó crear una autoridad articuladora que integre movilidad, salud, educación y desarrollo urbano. “No basta coordinar subsistemas; hay que concebir la movilidad de manera holística, con planeación de largo plazo y presupuesto permanente”, concluyó.